Susy Gala

Alguien dijo de ella que era la Paris Hilton española cuando debutó en el porno con apenas 19 añitos, quizá porque venía de un entorno familiar en el que el dinero nunca fue un problema y sus motivaciones para convertirse en pornstar estaban más relacionadas con la experimentación de su propia sexualidad que con el rédito económico que pudiera derivarse de ello. Es una mujer a la que le encanta exhibirse, y eso se puede apreciar en sus gestos desde que empezó, presumiendo de un culo muy trabajado y un cuerpo armonioso y esbelto de 1,75 que le otorga la constitución física de una modelo.

Su voz es también una de las armas poco habituales del arsenal de esta libidinosa barcelonesa, que es capaz de multiplicar el morbo de sus escenas solo a base de gemidos y palabrería cerda bien proyectada. Pero quizá lo más destacable en todos estos años de carrera es la extraordinaria transformación física que llevó a cabo a lo largo del año 2015: se operó la nariz, le retocó el resto de la cara, se puso más labios y se aumentó el pecho dando como resultado una diosa impresionante que, sin desmerecer a la Susy Gala 1.0, estaba directamente a otro nivel.

Casualidad o causalidad, la carrera de Susy tomó desde entonces una dimensión más internacional y hoy en día no se limita solo al mercado español sino que trabaja a menudo con productoras como Team Skeet, Evil Angel, DDF, Bangbros o Kink donde suele dar rienda suelta a su mayor pasión: cabalgar una buena polla.