Nuria Samoa

Una jovencita descarriada. Una estudiante de medicina que en sus ratos libres se dedicaba a sacarse fotos guarras y enviárselas a desconocidos por internet en lugar de estar hincando los codos, y en vista del éxito y las pajas que provocaba cayó en la cuenta de que quizá podría vivir precisamente de ser un zorrón. Dicho y hecho: Núria sigue a estas alturas luchando por un buen puesto en el panorama del porno nacional y su mayor arma, aparte de su rostro aniñado con pinta de vecinita, es un coño de considerables dimensiones, algo casi amenazante, algo que intimida.