Lizz Tayler

Lizz ha confesado que ya era pornófila mucho antes de probar suerte en la industria, dice que incluso era menor de edad cuando empezó a disfrutar de esta pasión. Quizá esto lo digan muchas otras pornstars, para crear cierta empatía entre sus fans, pero en este caso hay algo que da autenticidad a las palabras de Lizz: lleva tatuado en el vientre el nombre de su mayor ídolo: Briana Banks. De hecho esto le ha traído problemas a la hora de trabajar en según qué productoras, pero Lizz ya tiene contacto con su admirada musa rubia y se han hecho buenas amigas. Dentro de poco, asegura, se hará retirar la inscripción por cirugía láser por el bien de su carrera profesional, y quizá cuando leáis esto ya lo haya hecho, pero el caso es que, queda demostrado: a veces el porno es algo más que una fuente rápida de ingresos.