Lena Paul

Una de las más importantes y vistosas incorporaciones del porno americano en el año 2016, Lena Paul llegó con esa luminosa sonrisa desacomplejada e imperfecta y jamás se la ha quitado durante sus rodajes. Cuerpazo natural, delantera voluminosa, culo abundante, un coño grande y bien forrado con una cuidada alfombrita de pelo rojizo y un descaro ante la cámara impropio de quien acaba de empezar en un oficio nada fácil.

Quizá lo más importante es que Lena tiene perfectamente esbozado el recorrido que debe hacer en este negocio para que su nombre resuene en las cabezas de los pornófilos y estén las agendas VIP de las productoras: trabajar mucho y muy bien. Su intención es no guardarse muchos ases en la manga: ya realiza sexo anal, que es la típica carta especial que algunas se reservan, y además ha trabajado con dos de los pornógrafos que mejor dominan el arte de la acentuación de la belleza como son Mason en Hard X y Greg Lansky en Tushy y Blacked.

Le falta probar cosas nuevas y un poco más extremas, de esas que son casi exclusiva del entorno pornográfico, y no cabe duda de que irá consiguiéndolo e incorporándolo a su arsenal sexual. Sobre todo porque ya tiene lo más importante: una voracidad por las pollas que no conoce límites y muchas ganas de sacar partido a los placeres físicos que ofrece su profesión.