Jenna Presley

El gran afán de Jenna era ser conocida y admirada por su físico, por eso su sueño era ser presentadora de televisión. A los15 años hizo sin permiso de sus padres un viaje de fiesta a México con sus amigos, y allí se dejó deslumbrar por la magia de las strippers.

No tardaría en encontrar trabajo en el sector, lo que en última instancia le llevó a probar suerte en el porno, y allí encontró la popularidad que necesitaba debutando con solo 18 añitos. Sus problemas de autoestima la habían llevado a la anorexia en el instituto (llegó a pesar solo 26 kilos), pero encontró en la hiperactividad sexual una forma de sentirse cómoda y realizada.

Cosechó mucho reconocimiento en la industria hasta que en 2012 abandonó su profesión por motivos religiosos. Un año después se unía a una organización cristiana antiporno.