Jasmine James

Aunque Jasmine James batalla habitualmente por todos los campos del porno europeo, es en la división inglesa de Brazzers, capitaneada por el londinense polludo Danny Dong, donde esta impresionante dama de curvas mareantes ha dado lo mejor de sí misma y donde también ha recibido los más jugosos frutos de la popularidad. Pelirroja o morena según le toque el viento esa semana, el aspecto deliberadamente artificios de Jasmine (ceja pintadas, más maquillaje que una puerta y la sensación de que no hay nada natural en ella) no esconden la perfección de su cuerpo y la belleza de su rostro, ahí debajo, en algún lugar.

Dice que su empleo más largo antes del porno era doble: media jordana dedicada a la gestión de recursos humanos en la cadena de supermercados Sainsburys por la mañana, y la otra media dedicada a dar clases particulares de repaso a niños por las tardes. Las caras de sus alumnos al verla cada día aparecer por sus casas debían de ser un espectáculo. El caso es que después de algunas sesiones de fotos como modelo cuando tenía 17 años, aquello supuso la antesala de lo que vendría después: cumplió 18 y se fue directa a trabajar en uno de esos shows eróticos televisivos, donde realizó su primera escena lésbica.

Después de aquello vino el aumento de pecho y con él la avalancha de ofertas del negocio del porno, donde se ha afianzado sin necesidad de romperse los cuernos trabajando gracias a su físico privilegiado que le ha otorgado la condición de ser una de las starlets más populares de Reino Unido.