Janice Griffith

Tres meses después de cumplir los 18 años, la guapísima Janice Griffith debutaba en la industria del porno desplegando un perfil poco habitual en este sector: una delgadez algo más que notable en contraste con unos pechos relativamente grandes para su constitución física y un aura de naturalidad que derrite a cualquiera.

Su entrada en el ramo, a pesar de ser tan temprana, no fue del todo planeada: Janice era fan de James Deen en Twitter y presentó una solicitud cuando el controvertido actor pidió chicas amateur para grabar una escena con él y fue aceptada. Después de una primera reunión en Nueva York, la joven viajó a Los Angeles y rodó dos escenas con Deen, una de las cuales incluía sexo anal. Desde entonces, Janice decidió que quizá podría dedicarse a aquello profesionalmente, y así dio por iniciada su carrera.

Desde entonces, la sonriente neoyorkina no ha cejado en su empeño de convertirse en una pornstar popular. Su actividad en el porno es regula y de alto nivel, demostrando bastante versatilidad según las exigencias de cada productora, pero siempre llevará encima la losa de ser la actriz porno que se hizo famosa porque el magnate Dan Bilzerian le rompió un pie al arrojarla a su piscina desde la azotea de un chalet de lujo. Cosas de la crónica rosa.