Dani Jensen

Una eterna lolita. Pelirroja, risueña, bajita, con las tetas pequeñas medianas (se operó en 2016) y el culito respingón, Dani aprovecha su rostro angelical y su aspecto juvenil para engañarnos a todos: en realidad es una loba con piel de adorable corderito que tras sus primeras veinte películas empezó a dejar de hacerse la jovencita indefensa y a ponerse a la altura de sus compañeros, com una ferocidad insospechada en el sexo.