Connie Carter

Cuando uno habla de checas en el porno siempre suele tratarse de mujeres de una belleza inigualable y cierto aire distinguido. El caso de Connie Carter no solo no es distinto al de sus compatriotas sino que se acentúa cuando uno la observa: estamos, y esto no es ninguna exageración, ante el que probablemente sea uno de los cuerpos más perfectos que ha dado la industria del porno a nivel internacional. Y quizá, no nos da miedo decirlo, una de las mujeres más bellas en caminar sobre la Tierra.

Eso sí: el privilegio de que una chica tan increíble haya decidido regalar al mundo parte de su sexualidad, que nos haya bendecido con sus desnudos y sus miradas, tiene un precio que en el porno es poco habitual pero muy doloroso. Y es que el cuerpo de Connie pertenece solo a sí misma y a quien tiene también su corazón. O dicho de otro modo: solo rueda con su novio.

Las honrosas excepciones solo se producen en escenas lésbicas donde se da caricias con otras chicas, pero cuando se trata de cabalgar pollas, la de su chico Denson, un tipo corriente físicamente y sin grandes aptitudes para el porno. Sus fans sueñan con el día en que su fantasías e haga realidad y Connie se abra a nuevos horizontes profesionales que con toda probabilidad la elevarían a la categoría de diva del porno.

En el momento de escribir este texto (septiembre de 2015), se rumorea en los foros especializados que Connie y Denson han roto su relación sentimental. Solo el tiempo dirá si de esa separación ha nacido una estrella.