Carter Cruise

Carter Cruise admite sin pensárselo que desde que entró en la industria del porno ha eliminado tantas inhibiciones y complejos y se ha sentido tan a gusto con su cuerpo que, asegura, ya es otra persona. Como si Clark Kent tirase sus gafas y su traje de persona normal a la basura: ahora Carter es de esas pornstars que viven su profesión a tiempo completo y que ha visto en este oficio algo más que una vocación: un hogar.

Para afianzarse en tiempo récord, Carter ha optado por la más absoluta versatilidad: desde que debutó en verano de 2013 se ha dedicado a recorrer todo el espectro, desde gangbangs extremos llenos de bofetadas y dobles penetraciones hasta escenas que requerían de talento interpretativo, con diálogos alrededor de cuestiones emocionales y momentos de alta carga dramática. La intensidad y el compromiso son su segunda y tercera virtud como pornstar: la primera es una culazo espectacular que le garantiza un futuro brillante.