Ashley Steel

Dice en su biografía que a menudo la confunden con la tipica rubia tonta que vive para ir de discoteca en discoteca y poco más, pero Ashley asegura ser todo lo contrario: una mujer inteligente, serena, budista practicante y licenciada en psicología que prefiere la compañía de unos amigos junto a una chimenea a las fiestas y el griterío. Pese a que le encantaba su trabajo, algunos problemillas de salud hicieron a esta rubita de raíces griegas replantearse su vida, así que decidió dejar Hollywood y mudarse a San Diego para llevar un ritmo de vida más calmado junto a sus dos perros.