Ariana Marie

Una princesita Disney de esas que uno se siente culpable cuando la vi exhibiendo su sexualidad y tragando rabos como si fuesen caramelos. No en vano, Ariana Marie está considerada por muchos una de las actrices porno más bonitas de todos los tiempos en una batalla histórica, transgeneracional e intercontinental en la que vienen incluidas leyendas como Tori Black, Bobbi Starr, Mia Malkova, Maria Ozawa, Stoya, Sunny Leone o Anita Blond. El caso es que ella misma sabe que su punto fuerte es su rostro y su mirada cálida y su sonrisa de ángel, y no duda en explorarlo en cada uno de sus trabajos.

Su historia se remonta a una infancia feliz en Florida, estado al que se mudó cuando su padre fue destinado en el trabajo. Era la pequeña de tres hermanos y la más mimada de la familia, así que su madre no tardó mucho en aceptar y dar apoyo a su hija cuando se enteró de cuál era su profesión. El padre, según deja ver entre líneas, lo lleva regular.

Nunca explica cómo llegó a la industria (se dice que a través de una agencia de modelos tradicional con algún tejemaneje turbio), pero si suele reconocer que el día de su primera escena (un trío con Danny Mountain y Giselle Mari que rodó para Porn Pros en 2013) estaba nerviosísima y solo cuando logró relajarse empezó a disfrutar y a darse cuenta de que allí, en el porno, podría estar su sitio. Esta carrera le ha permitido desarrollar mejor su vida sexual y descubrir gustos propios que desconocía, como el fetichismo de pies o su predilección por la postura de la cuchara.