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Foto de Cumlouder

Porno colombiano

El porno colombiano es una de las mejores canteras del continente americano y también uno de los que tienen más solera. Los primeros coletazos del porno en Colombia nos llevan a la inauguración de las primeras salas de cine por en los años cuarenta, totalmente clandestinas y tres décadas después empieza a producirse contenido dentro del país que sería vendido en California. En 1984 aparece la primera actriz porno profesional nacida en Colombia, Gina Carrera, que llegará a altas cotas de popularidad en el porno norteamericano ochentero. Le seguirían nombres muy conocidos como Mónica Fuentes, Lisa Daniels, Lupe Fuentes o Esperanza Gómez, a quien entrevistamos con sumo gusto y honor.

Actualmente el porno con colombianas es extremadamente habitual dentro de la industria internacional, y por algún motivo todas las starlets que salen de allí tienen en común una belleza exuberante —se dice que el nivel de las mujeres colombianas en general es tan inigualable como su fogosidad, algo que las actrices porno colombianas parecen demostrar con un grado de efectividad absoluto—, un cuerpo demoníaco y una implicación que se sale de todas las mediciones.

Quizá el único problema es la polarización profesional: el porno colombiano se divide en vídeos porno con colombianas rodados por productoras estadounidenses o españolas, y en porno casero colombiano, un insondable océano de pasión desatada y diosas anónimas del sexo dispuestas a darlo todo frente a la cámara por puto placer exhibicionista. Es tarea de los señores productores rastrear, encontrar y convencer a las señoritas de Colombia dispuestas a dar el salto. Y es que dentro de mujer nacida en el país cafetero se esconde una colombiana porno esperando para salir a explorar y lucir su propia sexualidad.