Primera escena (y primer anal) de Mandy Muse

No hay datos sobre ella ni sabemos de dónde demonios ha salido o cómo ha llegado a la nutrida agenda de contactos de Mike Adriano, pero vale la pena prestarle atención a esta señorita porque el mero hecho de que una joven americana con buen culo se preste a la práctica del anal desde el mismo momento en que entra en el negocio no es muy habitual. Se hace llamar Mandy Muse, es de San Diego, California, y este es su estreno para la película Anal Perverts #2. A ver cómo le va.

En los cuartos traseros de Jada y Sheena

El gran acierto de Brazzers, más allá de tener buenos pornógrafos con talento en el manejo de la cámara, dinero para contratar a las mejores o liquidez para convencer a las tímidas, es posiblemente una clarividencia envidiable para combinar talentos y generar química. Por ejemplo: Jada Stevens, el superculo definitivos, y Sheena Shaw, la ninfómana que parece tener el clítoris en el ojete, se han encontrado ya varias veces y como vuelven a demostrar aquí con Jordan Ash, funcionan de maravilla.

Jada Stevens para siempre

Si la semana pasada nos deshacíamos en elogios hacia Jada Stevens, su mirada picarona y su culo demoníaco, hoy con otro anal mareante para Brazzers se nos acaban los calificativos. Sigue sorprendiendo que una mujer que lo hace todo, mucho y bien no reciba un mayor reconocimiento institucional en la industria, y es que esta asesina de adjetivos de trasero planetario colecciona grandes nominaciones que nunca acaban de materializarse en premios. Viéndola trabajar y mirarnos a través de la pantalla uno se pregunta qué más tiene que hacer, si es que le queda algo.

El espectáculo de un cuerpo: Ava Addams

En Brazzers últimamente han añadido un pequeño gimmick a algunas de sus escenas que es de esas novedades técnicas que no podrían disgustarle a nadie: en ciertos instantes de la acción activan la cámara superlenta. La mayoría de veces da buen resultado y no afecta casi nada al ritmo de la escena, pero con algunas pornstars el fruto de la cámara superlenta es todavía más jugoso. Hoy a Ava Addams se la follan dos veces, y en ambas nos regalan la hipnótica vista de sus tetas generosas y su melena desatada mientras bota. Sublime.

El primer anal de la británica Rio Lee

Hace poco Mia Malkova anunció que su esperadísima —probablemente la más esperada del año— primera escena anal vería la luz en Brazzers este mes de abril que acabamos de descorchar. Tenemos todos nuestros sentidos puestos en cada actualización de la productora, así que mientras esperamos no estará mal echar un vistazo a este recién estrenado primer a anal de Rio Lee, una treintañera londinense de la que no hablábamos desde hace casi tres años y ahora se busca la vida al otro lado del charco gracias a su compatriota Keiran Lee.

Clásicos porno: el mejor anal de Bree Olson

Bree Olson, al igual que la mencionada hace poco Ashlynn Brooke, es una de las pornstars más añoradas. Se retiró oficialmente en 2011, tras cinco años dando guerra, y pese a no ser de las más cerdas siempre fue de las más populares. Trató de reinventarse a menudo y a menudo alternaba su imagen de chica de granja con cara de cervatillo con su alter ego superzorrón, salvaje y maquillado como una puerta. Hoy asistimos a uno de sus picos profesionales, la escena para Big Wet Asses #10 que ganó el AVN al mejor anal en 2008.

Chloe Foster enculada por Criss Strokes

Las apariencias engañan. De una chica tan menudita como la norteamericana Chloe Foster (1 metro 57 centímetros y 43 kilogramos en un cuerpo bien compensado) uno podría suponer que le gusta el sexo delicado y acariciante. Nada más lejos de la realidad. Esta pequeña zorrita se desvive por las trancas grandes y por eso se muestra entusiasmada cuando comprueba que el descomunal Criss Strokes está a punto de empalarla por todos sus orificios con su pollón del tamaño de su antebrazo en esta nueva entrega de la cipotuda serie “Teens Love Huge Cocks”.

Eva Shanti, una sílfide rusa recién llegada

Son lo primeros meses de su carrera en el porno, así que no tenemos claro qué nombre usará con más asiduidad, pero de momento se la puede encontrar como Eva Shanti, Diva, Taissia Shanti, Taissa Shanti, Stephany, Taissia A, Taya, Yanina N o Zsanet. Esta rubia de mirada confiada no presume de unas tetas hiperbólicas o un culo galáctico, pero incluso con su figura liviana y suave más propia de una patinadora artística que de una actriz porno, la rusa promete una trayectoria llena de orificios maltratados y morbo a raudales.

La loba de Wall Street, segunda parte

Brazzers sigue con su particular parodia de la que para muchos fue la mejor película del año pasado, El lobo de Wall Street, aunque esta vez el segmento es menos reconocible: las celebraciones locas que organizaba DiCaprio en su oficina son sustituidas por un polvo en público en el que Mick Blue le borra el cerito a una Monique Alexander a la que le pega mucho ese traje de alta ejecutiva noventera. La loba, Dani Daniels, sigue demostrando una vez más que sorprendentemente no se le da nada mal esto de la interpretación.

Anikka sabe lo que tiene

A primera vista parece una escena más como otros tantos cientos, con Mike Adriano llevando a cabo sus liturgias de siempre. Pero no: parece que Xander Corvus está en esa fase en que un actor se convierte en director y necesita buscar su estilo, su identidad dentro del cosmos lleno de matices que es el porno comercial. En este caso ha decidido parecerse a Adriano, pero con sus propias reglas: un ritmo mucho mayor y una alternancia en quién lleva la iniciativa durante un polvo con Anikka Albrite, el culazo de moda.

Jayden Jaymes, no nos dejes nunca

Incluso en sus momentos más bajos y sus escenas menos estimulantes, Jayden Jaymes es de esas actrices porno capaces de ejercer siempre la mayor profesionalidad y de mantener el perfecto control de la escena. Por eso, ahora que cada vez se prodiga menos en el porno (un par de escenas al mes, a lo sumo) empezamos a temernos que esté pensando en retirarse progresivamente o en acudir al mete-saca filmado solo cuando los números de la cuenta corriente no acompañen. Quizá solo es alarmismo injustificad pero, por si acaso, disfrutémosla mientas podamos.

A Ryan Madison le toca la lotería: Valentina Nappi

Cuando trabaja con su mujer hay quien no duda en señalar el hecho de que Ryan Madison esté casado con una mujer más bien poco agraciada, por grandes que tenga las tetas y permisiva que sea con el sexo fuera del matrimonio. Se olvidan, eso sí, de los privilegios de dirigir tu propia productora, como por ejemplo tener en la agenda el número de la bestia italiana del sexo, Valentina Nappi, y que acepte dedicarse toda una tarde a follar contigo. Si eso no es un privilegio, que baje dios y lo vea.

Holly Michaels en un reencuentro aceitoso

Otro par de profesionales del porno que siempre hicieron buenas migas frente a las cámaras y que hacía mucho que no coincidían eran Holly Michaels y Manuel Ferrara. Si bien es cierto que Holly no ha parado de trabajar con todos los peces gordos de la industria desde que rescindió su exclusividad con los pechofrío de PornPros, le faltaba todavía el cromo más valioso, el del galán francés con quien no intercambiaba fluidos desde la primavera de 2012. Jules Jordan, quién si no, puso fin a esto hace unas semanas en Wet Asses #3.

Mariya A., la rusa que viajó desde los setenta

Con esto de rebuscar entre señoritas de hace décadas en la sección Diosas ancestrales, me he dado cuenta de algo que muchos habéis advertido y apuntado en comentarios: las tetas de los sesenta y los setenta han dejado prácticamente de existir. Auténticas ubres naturales, acampanadas, con bastante caída pero sin perder encanto, en jóvenes lozanas de mejillas saludables y sonrisa provinciana. La modelo rusa Mariya A. (también conocida como Svanhild) es de esos pocos ejemplares que han sobrevivido a una extinción inexplicable, y aunque no es para todos los gustos, a nosotros nos encanta.

Lucie Wilde en la gran orgía checo-eslovaco-rusa

Lucie Wilde puede gustar o no gustar, pero sin duda es difícil que te deje indiferente con esas tetazas demenciales y esa cara de no haber roto nunca un plato. Solo tiene dieciocho años acabados de cumplir y ya es una de las grandes sensaciones de este año en el porno europeo. Hoy la vamos a ver en una tesitura muy distinta a su estreno orgasmátrico, en plena orgía acompañada de dos compatriotas como Melissa y Blanche Bradbury, la eslovaca Timea Bela y la rusa Lindsey Olsen que nunca dicen no a nada.