El pandillero más sesudo de América

Fogardo

Por 79

Anthony García jamás pensó que una imprudencia al volante iba a acabar por incriminarlo en un crimen del que se había librado en 2004. Según Los Angeles Times, los detectives de la ciudad Pico Rivera no podían creer lo que vieron cuando le pidieron al acusado que se quitara la camiseta para tomar las fotos rutinarias. Tatuada en el pecho, la imagen detallada de un crimen en el que la Policía llevaba trabajando sin éxito desde hacia cuatro años, el del asesinato del miembro de una banda rival, John Juarez. Luces de Navidad que indican la fecha del asesinato, el nombre de la calle, la licorería donde ocurrió el suceso e incluso la posición en la que cayó el cuerpo tras recibir los impactos de bala procedentes de un pequeño helicóptero (chopper en inglés), ni más ni menos que el seudónimo del sesudo asesino.

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