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Foto de Hard X

Culos

Como toda obsesión cultural por una parte concreta de la anatomía femenina, el culto al culo tiene su origen en tiempos remotos. Hay teorías que hablan incluso de cuando el hombre todavía no había logrado dominar la bipedestación y el culo de una hembra era tenía la misma importancia física que la cara, aunque se acepta generalmente la creencia de que un culo abundante suele ser equivalente a unas caderas anchas, algo que es señal de una constitución física especialmente favorable para dar a luz. Como sucede con las tetas, todo tiene que ver con el instinto reproductivo.

Aunque sí es cierto que los culos, y en especial los culos grandes, han ido expandiendo el espacio que ocupan en los cánones estéticos. La atención a los culazos viene del arte pictórico de finales del siglo XVII y principios del XVIII, cuando según los estudios realizados por el catedrático Jean-Luc Hennig en su ensayo Breve historia del culo, el cuerpo femenino empezó a mostrarse en los lienzos exhibiendo su parte trasera, donde se acentuaba la curva de los glúteos. Desde ahí, la batalla por la supremacía del área estrella del cuerpo de la mujer ha sido librada durante décadas contra los todopoderosos pechos. La guerra ha sido larga y se antoja interminable, pero las tablas han ido cambiando en el nuevo siglo.

Tras unos cincuenta años de dominio tetil, después de la década de los noventa la progresión de los culazos se disparó. La circunstancias como el auge del hip-hip y el R&B (se sabe que la comunidad negra desde siempre ha preferido las nalgas a las mamas) y la aparición de celebridades culonas como Jennifer López, Nicki Minaj, Scarlett Johansson, Serena Williams, Shakira y en especial Kim Kardashian o la popularización del llamado twerking (un tipo de danza con el culo y el movimiento nalgar como único dogma) han hecho de los culos grandes la gran obsesión sexual de los últimos tres lustros.

Y en el porno, como reflejo habitual de las modas y las tendencias del mundo real, el culazo también ha ganado más adeptos que nunca. Culos como el de Alexis Texas, Kelly Divine, Kristina Rose o Jada Stevens han robado el corazón de miles de pornófilos y, por extensión, han provocado un auge del sexo anal inaudito hasta hace poco. Los culazos mandan y la culona que sepa utilizar el suyo tiene la gloria asegurada.

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