Chicas espatarradas en la hierba

por Chuck Holmes 30 de mayo, 2007

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El bosque es un buen lugar para realizar actos pudorosos. Un hecho que bien conocía Manet cuando realizó una pintura que escandalizaría a los burgueses de la época. Un siglo más tarde Jeff Koons hizo una interpretación del asunto junto a su esposa Cicciolina que tituló simplemente Manet y de la cual no he encontrado fotos mejores que estas.

En Orgasmatrix las pretensiones artísticas desaparecen y nos quedamos con el lado más erótico del bosque. La intimidad que ofrece un paseo por la naturtaleza, ese contacto con los instintos primarios y el creer que nadie nos observa, impulsan a desnudarnos y enseñarle el coño, origen del mundo según Courbet, a su tierra madre.

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