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Holly Michaels en su enésimo polvazo

La licuadora yanqui, como algunos la llamáis, sigue en su senda hacia la gloria pornográfica recorriendo la ruta más segura: la del trabajo duro, la pasión por su oficio y el talento de aquellas diosas que, si no han nacido para el porno, como mínimo lo han hecho para disfrutar de su propia sexualidad. Holly Michaels se reencuentra hoy con James Deen después de un primer cruce a solas quizá demasiado extremo para el gusto general, de la mano de Kink y sus cuerdas y poleas. Lo de hoy es menos calculado, más pasional, más de verdad, y con mucha química. Que ver a Holly entre algodones es bonito, pero entre sudores también.

Un acróbata del porno en Mischa Brooks

Ya hemos hablado largo y tendido de Ryan Madison, un antiguo diseñador web al que el destino le regaló una vida llena de sexo con las más bellas féminas del porno, un hombre con una movilidad nada habitual en esta lides, capaz de mil volteretas y retruécanos sexuales mientras le da lo suyo a pornstars que ya se las han visto de todos los colores. Hoy su presa es una de esas pornstars que se han puesto de moda a base del más puro y duro trabajo y, claro está, de inaugurar su culo. Mischa Brooks vuelve a demostrar que, aunque no sea la actriz con más diligencia, desde luego tampoco lo necesita.

Emylia Argan, la hipster checa más dulce

Un amigo me habló de esta chica: «creo está bastante bien construida», decía. Y cuando vi las fotos no lo entendía: nariz aguileña, pelo muy corto y unas medidas dentro de lo habitual entre señoritas de la República Checa. Luego me di un paseo por su Twitter y lo comprendí: Emylia Argan (también conocida como —coged aire— Alexis, Aris, Emilia Argan, Emilie, Emmy S, Nicoleta Emilie, Emylia Argent, Nicola, Nicoleta Emile, Nicoletta, Nicolette, Nikol o Nikola) es una de esas mujeres que enamoran por su naturalidad y su extrema simpatía. Quizá no vaya muy bien peinada ni sea la más, pero su frescura va más allá de los cánones. Y su cuerpazo, claro.

Jade Milano: ha llegado un nuevo culazo

Ha sido en sus viajes por las zonas hispanas donde el amigo Justin Slayer ha cosechado la parte de su filmografía que más éxitos le ha reportado. La serie Mami Culo Grande, además de ser una de las más laureadas del género étnico en los premios AVN, ha servido también para echar un vistazo a señoritas con un altavoz mediático casi inexistente. De la última edición, Mami Culo Grande #9, hay una pornstar que sobresale entre las demás: se hace llamar Jade Milano (aunque también se la conoce por Marissa Pacino o Marissa Walker), es de ascendencia lationoamericana aunque nació en San Francisco, y parece bastante claro que lo tiene todo para triunfar.

Alura Jenson, la otra cara del porno italiano

Hablar de Italia en el mundo del porno actual es citar dos nombres muy específicos: Rocco Siffredi, el dios europeo del porno y una leyenda viva de la industria a nivel internacional, y Valentina Nappi, una de las nuevas musas orgasmátricas con todo de su favor para convertirse en una de las grandes. Lejos en el tiempo quedan ya nombres como Roberta Gemma o Asia D’Argento, pero eso no significa que no haya alternativas salidas de Italia. Alura Jenson es otra pornstar italiana en discordia, una MILF poco agraciada y algo vulgar pero muy, muy voluptuosa que en las manos adecuadas, en este caso las de Keiran Lee, le arregla a uno la tarde.

Manuel Ferrara y Sheena Shaw: viernes súper anal

Hoy celebramos el viernes santo con algo más que sexo anal: mucho más sexo anal. Si os pensábais que nos íbamos a quedar sin daros carne en fecha tan señalada, es porque no nos conocéis. El sexo desenfrenado lo ponen esta vez dos protagonistas habituales de esta casa, la reina anal Sheena Shaw y el príncipe del porno Manuel Ferrara. Ambos toparon por primera vez en Evil Anal #17 en una escena que ya os brindamos, pero desde entonces el choque se ha repetido en hasta cuatro ocasiones destacando por se cada vez más tórrido y apasionado. Hoy os traemos los cuatro polvazos anales entre este par de bestias sexuales con una química arrolladora.

Bonnie y Gia: hacia la gloria por el secuestro

El peliagudo debate de los tatuajes se ha vuelto todavía más feroz en el contexto pornográfico. No son pocos los que sienten un plus de excitación ante una damisela llena de dibujicos, pero creo que los detractores son mayoría o al menos se hacen oír más. Es comprensible: al fin y al cabo a nadie le gusta que sus fantasías se vean invadidas por cosas indeseables. No obstante en la situación en que se encuentra Danny Wylde en esta escena de Obedience School, con dos fieras sexuales tatuadas como Bonnie Rotten y Gia DiMarco dispuestas para la monta salvaje y sin mesura, habría que ser muy follamisses (y un poco gay) para negarse.

Echando de menos a Abella Anderson

Llevamos más de tres meses sin saber nada de Abella Anderson, el súcubo caribeño devorador de pollas, y el asunto empieza a ser preocupante. La cubana dejó caer en Twitter el pasado verano (ni si quiera fue un anuncio, solo una respuesta a un fan) que no tenía pensado grabar más escenas, pero el hecho de que siguiesen apareciendo trabajos suyos en la red parecía quitarle todavía más oficiosidad a una supuesta retirada. Pero la cosa cada vez pinta peor: su último polvo filmado data de diciembre, así que podemos darla por tristemente perdida. Siempre nos quedará el consuelo de escenas como esta, con Voodoo, Criss Strokes y algunos litros de aceite.

Malena Morgan y Lily Carter meriendan coño

No es tan fácil encontrar actrices que se desenvuelvan en el porno lésbico con la misma implicación con la que se dejan ensartar por un rabo. Incluso en el submundo de las pornstars exclusivamente lésbicas hay multitud de damiselas que hacen su trabajo con algo de desidia. El ejemplo es Molly Cavalli, una diosa hecha a medida que nunca parece entregarse del todo. Al otro extremo está Malena Morgan, un zorrón atrapado en el cuerpo de una supermodelo que sorbe coños como si le fuera la vida en ello, hoy enfrentada a Lily Carter, una mujer que lo hace todo con la misma agresividad y fiereza. En medio, una eclipsadísima Alyssa Reece.

Milena Fox, otro acogedor culito ruso

La joven Milena Fox (también conocida como Elena, Milena C, Milana o Milena a secas) representa el actual estereotipo ruso: damiselas esbeltas con cuerpos de bailarina de balet que se deja hacer de todo y la mayoría vienen con el mismo problema de fábrica: una frialdad absolutamente gélida. Hay honrosas excepciones al igual que casos extremos como el de Prensley, una auténtica diosa que podría alzarse hasta lo más alto si ella quisiera. El caso de Milena es más moderado: la chica no es una batidora humana pero tampoco un témpano, y desde luego de ese culo tan redondo y de formas armoniosas no se puede decir otra cosa que bendito sea él.

Anikka Albrite y su enorme potencial

Apareció casi al tiempo que Mia Malkova y el parecido general entre ambas es innegable. Las dos son guapas, muy rubias, tienen un culo de proporciones bíblicas, y el último punto en camún: de ambas se espera el estreno anal como agua de mayo. De Mia no se puede decir nada aún, pero con Anikka Albrite hay indicios que apuntan a lo que todos buscáis: escenas lésbicas donde le dilatan el ano en un claro entrenamiento para su puesta de largo trasera. La nueva pista es la siguiente escena, un polvazo con Mick Blue en el quinto volumen de una serie tan reverencialmente culera como Battle of the Asses. ¡Esto está al caer!

Puliendo cera: Nao Tachibana

Volvemos a echar mano de las recomendaciones del entendido Acid en cuestiones japonófilas con una AV model que, ya nos advertía, puede que su bronceado algo extraño le eche para atrás a quien busque el ideal clásico de belleza japonesa, pálida y juvenil. Nacida Kairi Uehara, también se hace llamar Nao Tachibana y tiene 22 años a pesar de que con sus atributos tan poco habituales en la demografía nipona femenina quizá aparente unos añitos más. Ya os adelanto que Nao no es precisamente de las que deslumbran por su belleza (sus peinados y su look peligrosamente cercano al ganguro no juegan a su favor) sino por unas tetas naturales de primer orden.