¡Que bien trabajan en equipo estas dos actrices! Tanto Mischa Brooks como Bella Reese han protagonizado grandes escenas en las que comparten polla con otras chicas. Y como su popularidad crece cada día más, era cuestión de tiempo que las juntaran para hacer gozar a algún afortunado. Manuel Ferrara, el semental más en forma del panorama porno, es quien tiene la suerte de ser emparedado por el coño y el culo de estas dos pornstars en ciernes y poco después darles los suyo con su habitual estilo, mientras ellas le exprimen a fondo para extraer hasta la última gota de amor albergada en sus huevos. A esto le llamamos nosotros “trabajo en equipo”.
Videos porno con tríos
Johnny Sins y las compañeras de piso
Hoy vemos otro caso en el que la psicología porno se convierte en un sinsentido tan hilarante como confuso. Johnny Sins tira de vis cómica haciendo de candidato a nuevo compañero de piso de Nikki Sexx y Jenna Presley. Está claro que ante tamaño par de jacas voluptuosas costaría disimular el calentón, pero el personaje de nuestro amigo calvo parece el clásico friki baboso con una colección de chistes malos y juegos de palabras ridículos, tanto como para dar avergonzar a sus compañeras. Y aquí viene la ruptura con la realidad: las dos sinuosas pécoras deciden escarmentar al pervertido de una forma que solo sucede en el porno: con un trío de órdago.
Un castigo anal ejemplar a Amy Brooke
Pese a sus recientes problemas con la justicia, Nacho Vidal es un tipo al que a menudo le gusta encarnar a una fuerza autoritaria e inquebrantable en sus escenas. Personajes que, como su Yo pornográfico, disfrutan colocando en una coctelera placer, dolor y humillación y agitarla hasta que alcanza una masa crítica de lujuria sin freno que a algunos les cuesta soportar sin escandalizarse. Hoy además le acompaña otra figura imponente como es Tory Lane, una auténtica psicópata histérica tan amante de ser empalada por el ano como de someter a otras mujeres a base de agresividad lasciva, en este caso, con la siempre agradecida Amy Brooke. Sodomía iniciática, lo llaman en el ejército.
Anikka y Holly, ¿para qué quieres más?
Atención porque en uno de los tríos que grabó el mes pasado Passion HD (esa productora de porno suave-aunque-no-del-todo que le vende escenas a PornPros) convergen dos futuras estrellas del porno. Nuestra bien amada Holly Michaels, por un lado, se ha ganado el puesto a pulso y no podría llevar mejor encarrilada su carrera en la industria; y Anikka Albrite, por otro, salió de la nada llevando consigo un impresionante culo que es el arma de destrucción masiva perfecta para llamar la atención en este negocio. Pero lo más importante: ambas parecen muy comprometidas, tal como demuestran en este fenomenal polvo a tres bandas en compañía de la eterna promesa, Danny Mountain.
La primera penetración doble de Lily Carter
Si ayer éramos testigos de cómo una casi veterana como Juelz Ventura (cuatro años en el negocio) alcanzaba daba un paso más para alargar su carrera con su primera doble penetración justo cuando el empujón de popularidad de su primer anal perdía intensidad, Lily Carter parece que persigue un objetivo más ambicioso: convertirse en una de las grandes lo antes posible. Por eso su paso del softcore al sexo anal fue natural y muy intenso, por eso fue nominada a mejor actriz revelación y por eso ahora ha vendido a Elegant Angel su primera doble penetración a cambio de una cinta monográfica. Y es que ya lo dice el título: Lily Carter is Insatiable.
La primera penetración doble de Juelz Ventura
Brasileña de nacimiento aunque norteamericana de corazón y espíritu. Juelz Ventura confiesa no estar muy en contacto con sus raíces y ni siquiera habla portugués. Viéndola tampoco parece el estereotipo del país de la samba, con una figura algo modesta en cuervas solo alterada por la vía quirúrgica. Hemos visto como su declive físico, su ligero abuso del bisturí y sus decepcionantes pérdidas de peso ocasionales coincidían con el momento más álgido de su carrera pornográfica, cuando no le falta nunca trabajo y se atreve a hacer de todo. Hoy Juelz da un paso más y se cuela en el atestado olimpo de las zorras sin remilgos con su primera doble penetración filmada.
Bocadillo de Amanda
La descubrimos hace unos meses en una escena similar a la que veremos hoy donde demostraba que su mayor arma, más que un buen físico o unas habilidades impecables (que también), era su actitud y cómo la proyectaba hacia el espectador, de un modo algo exagerado pero igualmente morboso. Amanda se estaba follando a la cámara con la mirada. Luego estuvo recibiendo embestidas en el guateque anal de Timo Hardy, y hoy la tenemos en otra de esas escenas de blancura angelical y sobreexpuesta donde el propio Timo y un amigo se sirven un bocadillo de rusa que ya lo quisiéramos los demás para merendar. Y ella, de nuevo, se folla a la cámara.
James Deen, Jada y la añorada Remy
Válgame el Señor, menuda mujer. La carrera de Remy LaCroix duró a penas un año, pero fue tiempo suficiente para volvernos locos con su natural dulzura, su simpatía y su culo de escándalo. Creo que aquel bailecito del hula-hoop tardaremos años en borrarlo de nuestras retinas. Se fue sin aspavientos morales y sin reproches, dijo haber experimentado con su sexualidad, se divirtió, ganó unos miles de dólares, y volvió a su vida normal. Ahora solo nos queda revolcarnos en su legado y hacernos pajas en la ducha mientras lloramos su recuerdo. O en el ordenador, con escenas como este demencial trío con la también culona Jada Stevens y el siempre genial James Deen.
Abby y Diamond Cross: follar con dos ángeles
Los ya versados en el noble arte del porno fabricado en Rusia seguramente ya la conocéis bien, y los que no, no tenéis ni idea del manjar de dioses que os estáis perdiendo. Se llama Abby (también Anjelica, Ebbi o Snejanna) y a pesar de su juventud y su figura sin curvas sinuosas es actualmente un gran exponente de la marranada en tonos suaves que vienen haciendo sites europeos como Young Legal Porn, WowGirls o la paradita de Beata Undine. El caso es que hoy viene con una amiga que también podría acabar dando que hablar. También es rusa, se llama Diamond Cross (a.k.a. Didi, Valeriya o Zoe) y es otra esbelta preciosidad.
Lily Carter y Karina White, colegialas dispuestas
El caso de Lily Carter resulta revelador. Lleva desde 2010 dando bandazos en el porno, pero no ha sido hasta este año que su popularidad se ha disparado. La culpa la tiene un ritmo de trabajo devastador y la acumulación de experiencia, que se ve reflejada ahora en sus trabajos: Lily ya no es la jovencita frívola que se limita a hacer miraditas mientras la embisten, ahora se implica como nadie. Karina White, en cambio, está a punto de cumplir su primer año en el porno y llegó desde el naciente mercado del llamado glamour porn de X-Art y compañía, pero con su cuerpazo y sus ganas de aprender, tiene el futuro avalado.
Alyssa Branch y Gina Devine en un trío celestial
No me gusta repetir contenidos en tan poco tiempo, pero no he podido aguantarme. El otro día os presentaba en sociedad orgasmátrica a la checa Gina Devine, una esbelta morena que quizá no sea el más bello ejemplar de su colosal nación, pero que cualquiera con ojos en la cara consideraría la mar de percutible. Pues hoy vuelve a la palestra, pero no lo hace sola, sino en compañía de la adorable norteamericana Alyssa Branch, una joven promesa que Viru nos trajo hará cosa de un mes. Ahora ambas se topan de frente en un romántico trío muy à la Joymii de esos que por completarse a media escena parecen tener todavía más morbo.
Servicio para dos: Holly Michaels y Lizz Tayler
Hoy comparten plano dos futuras estrellas del porno que ya se han hecho hueco entre las populares. Holly Michaels cada vez está más consagrada y hay quien la considera una versión más refinada y menos histriónica de Gianna Michaels, gracias a su simpatía y su evidente afición por el follaje. En la esquina opuesta del cuadrilátero, la vocacional Lizz Tayler sigue empleándose a fondo para ganar rodaje y convertirse en la pornstar que parece destinada a ser. Junto a ellas, un Johnny Castle que ya tiene muchas palos dados, no parece amilanarse y cumple a la perfección en sus tareas de interrumpir tan romántica sesión lésbica para terminar rubricando un estupendo creampie.
