Quizá sea por su inquietante voz cuasi femenina, por el fetiche en sí mismo o por cómo lo demuestra, pero hay algo especialmente jodido en este tipo. Vamos al grano: Dave, de 27 años, vive en Arkansas y ama los globos. No le fascinan, no: los quiere con absoluta devoción y le es imposible despegarse de ellos a todas horas. «La mejor forma de protegerlos», afirma, «es ponértelos en la barriga, bajo la ropa. Lo sientes tan cerca y caliente… Casi puedes alcanzar con el corazón este precioso, precioso globo…». Parece un fake pero no lo es: el mismísimo National Geographic ha pasado unas horas con él y esto es lo que han visto.
Sociedad
Rocío Boliver y sus performances salvajes
Más conocida en sus círculos artísticos por Congelada de Uva, Rocío Boliver es una artista mexicana exmodelo de lencería que cuando le llegó el momento de retirarse decidió estudiar Performance Art en la Universidad de Nueva York. Ya se sabe que la mezcla de vanidad superficial y vanguardismo puede ser peligrosa, pero el caso de Boliver resulta, más que impresionante, casi conmovedor. La tipa ha hecho de todo y con todo, esencialmente, pero el apodo le viene por haberse masturbado en directo con uvas congeladas. Pero eso es lo de menos; su última performance no ha pasado desapercibida: cagarse sobre una foto de Enrique Peña Nieto, candidato a Presidente de la República.
El Sísifo ruso contra la escalera infinita
Cual Sísifo de la era moderna enfrentándose a una imposibilidad eterna e inquebrantable, el caballero de estas imágenes podría alzarse como una metáfora de las jerarquías sociales: el que intenta ir contracorriente, si no triunfa, termina engullido por la masa. Al parece el ruso (de dónde si no) llevaba encima un pedal de tres mil pares de huevos y no se dio cuenta de que el estado psicomotriz de su cuerpo no podía compensar la velocidad a la que subía la escalera mecánica del metro, y que cuando por fin empezaba a ver la luz al final del túnel, otra oleada de ciudadanos le impedía progresar. Eso sí, voluntad de hierro, el tío.
Locas aventuras de un grafitero vandálico
Sin ser especialmente aficionado al mundo del graffiti y el arte urbano, llevo ya vistos a lo largo de mi vida una buena cantidad de vídeos retratando este tipo de diabluras. La mayoría, de hecho, los he visto aquí mismo, como aquel en el que unos tíos pintaban sobre el mismísimo Air Force One del presidente Bush o aquel recorrido por la Barcelona artística más callejera. No obstante creo que el de hoy es sin duda el vídeo más original sobre graffitis, más por cómo está montado y por lo que acontece en él que poner fruto del talento de este experto corredor. Y no os cuento más que os estropeo el asunto.
Frikis y tías buenas: una galería incómoda
Como si fuesen dos especies físicamente incompatibles, el friki y la chica guapa rara vez coinciden en un mismo plano del tejido espacio tiempo. Son mundos ajenos entre sí, pero de vez en cuando os planetas se alinean y sus realidades chocan provocando una onda expansiva de vergüenza ajena que hoy intentaremos recoger en esta serie de incómodas instantáneas. Llama particularmente la atención la reticencia de algunos a contactar con su brazo en la espalda de las chicas, algo que puede deberse a dos cosas: una nula habilidad social o un murmullo inaudible de la mujer, mientras se colocaban para posar en la foto. Algo así como: “ni se te ocurra tocarme”.
La delgada línea roja de Hungría
El mediodía del 4 de octubre de 2010 se producía en la ciudad húngara de Ajka uno de las peores catástrofes mediambientales de la década al romperse uno de los diques de la Fábrica de Alúmina de Ajka y liberarse cerca de un millón de metros cúbicos de lo que se denominó “barro rojo”, una sustancia altamente alcalina compuesta de óxido de hierro y otros metales pesados. La riada roja se llevó las vidas de nueve personas, hirió a 150 más y provocó daños incalculables en la zona, extinguiendo la vida en el río Marcal y envenenando parte del Danubio. Seis meses después el fotógrafo madrileño Palíndromo Mészáros tomó estas instantáneas que, ojo, están sin retocar.
Drifting ruso y periodismo de riesgo
¿Os acordáis de aquellos árabes locos que hacían drifting por las carreteras de su país? El drifting, para quien no lo sepa, engloba las distintas variantes de derrapar con el coche por el puro placer de hacerlo. No se requieren vehículos potentes pero sí estar un poco tarado de la puta cabeza. Y si buscamos dementes, donde nunca faltan es en Rusia, lugar en el que este pobre reportero decidió que podría ser interesante presentarle al gran público en que consiste esta curiosa práctica. Con lo que no contaba es que las medidas y distancias de seguridad, y en general el sentido común, es algo que no se lleva mucho por aquellas tierras.
Rinoplastia instantánea a rodillazo limpio
Lo tengo más que comprobado: cada vez que publicamos algún vídeo relacionado con lesiones físicas sale alguien al cacarear sobre lo exagerados que somos, a decir que eso (lo que sea) no es grave y que sucede cada día. Con el destrozo en la rodilla del atleta búlgaro el otro día parece que os mordisteis un poco la lengua porque las imágenes dolían por sí solas, y puede que hoy suceda algo parecido: hoy vais a ver el final de uno de los combates del It’s Showtime número 57, celebrado en Holanda hace dos semanas, donde Mourad Bouzidi deja K.O. a Rustemi Kreshnik de un rodillazo brutal que le deja la nariz picassiana.
¡Bután es la polla!
Situado entre China e India yace el pequeño país de Bután, con poco más de 700.000 habitantes e idioma propio (el dzongkha). Pero lo que más les distingue del resto de lugares del planeta es otro de los pilares de su cultura. De hecho se trata de un pilar casi literal: las pollas. Las calles de Bután están repleta de pollas dibujadas en las casas y templos, pollas gordas, pollas llameantes, pollas eyaculando, pollas con tigres, pollas con dragones, pollas de toda forma y color. Esta fascinación por la imaginería fálica se debe a que los budistas de aquella zona creen que la representación del pene les protege de los demonios y los malos espíritus.
El hombre que destruyó una tienda entera
¿Habéis visto Un día de furia? En ella, un corporativizado Michael Douglas termina por perder el control y montar un follón de tres mil pares de narices en plena ciudad de Los Angeles. Era una alegoría: cualquiera puede explotar bajo el estrés y los abusos de la vida moderna y liar un cirio memorable. Quizá podamos enmarcar ahí a este corpulento caballero que decidió entrar en una tienda T-Mobile de Manchester y destrozarla literal y sistemáticamente. Ni los extintores se salvan. No se sabe el motivo de esta explosión iracunda, pero lo mejor es que cuando llega la policía y le detiene, el tipo parece la mar de razonable y hasta simpático.
Corriendo en línea recta te puede pasar esto
Las lesiones vistosas de rodilla, y de cualquier extremidad en general, siempre suelen verse en deportes de contacto o haciendo movimientos algo agresivos como saltar o ir al choque. Lo que no es tan habitual es que un atleta como el búlgaro Georgi Kirilov Georgiev, un profesional que lleva meses entrenando y fortaleciendo su estructura muscular para participar en una gran competición de élite, sufra una lesión tan brutal haciendo algo tan genérico como simplemente correr en línea recta. La nefasta fractura de rodilla se produjo el pasado miércoles en la prueba de los 100 metros lisos durante los compeonatos europeos de atletismo que se están celebrando en Helsinki. Ojo que duele.
Chas Eisenmann y sus freaks decimonónicos
Nacido y residente en la calle Bowery, en New York City, Chas Eisenmann trabajaba en un museo realizando fotografías a los visitantes que querían conservar un recuerdo de aquel día. Paralelamente, en 1870 Eisermann descubrió su propia fascinación por la deformidad y los denominados “freaks”, personas con discapacidades o mutaciones físicas muy llamativas que a menudo eran apartados de la sociedad y terminaban vagabundeando o, en el mejor de los casos, trabajando en circos itinerantes donde se les exhibía como a criaturas extrañas y repudiadas. Poco a poco el fotógrafo consiguió contactar con varias de estas personas e inmortalizarlas en una colección de imágenes que aún hoy sobrecogen a cualquiera.
