Leí hace poco en un blog sobre publicidad que el motivo de que los anuncios de coches tengan esa tendencia a desmarcarse del resto y convertirse en extrañas piezas de videoarte sin ningún sentido es el siguiente: a diferencia del resto de productos, el márketing de vehículo no busca venderte el coche sino la sensación que produce tenerlo y conducirlo. E iban más allá: pretenden que el comprador sea quien ejerza de extensor publicitario para sus parientes, que se sienta reconfortado por sus emociones como propietario y transmita eso a sus allegados. Si lo pensáis, encaja con cualquier anuncio de coches, aunque con el nuevo del Toyota Auris, el tema invita a la confusión.
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Campaña antiviolación
Por lo visto hace algunos años un estudio de la policía canadiense concluyó que al menos el 50% de las denuncias por violación tienen como punto en común que la víctima había bebido mucho. Más espeluznante resulta todavía una encuesta británica en la que el 48% de los hombres entre 18 y 25 años no lo consideran una violación aunque la chica con la que tienen sexo está demasiado borracha para enterarse de nada. Ahora la administración de Edmonton ha decidido atajar el problema arrancando una campaña publicitaria con carteles representando situaciones clásicas en este tipo de conflictos. Los pósters serán colgados en el servicio de caballeros de bares y discotecas, en estaciones de metro y campus universitarios.
Yonquis octogenarios que nunca existieron
Focus es una ONG independiente que provee de servicios de rehabilitación para alcohólicos y adictos a los estupefacientes a través de centros de día. Fundada en 1997 su principal tarea es, como casi todas, conseguir drogodependientes tomen el camino de la desintoxicación y se reintegren en como miembros normales de la sociedad, pero otra tarea de la que se están ocupando es también la prevención. Y como parte de ello, la concienciación social es una herramienta imprescindible que se alimenta del impacto. Su última campaña pone los pelos de punta para retratar una gran verdad: que los yonquis viejos no existen. O mejor: que los drogadictos no suelen llegar a la tercera edad.
¿El anuncio más asqueroso del mundo?
Los australianos son los rusos del mundo angloparlante, y aunque todavía no han demostrado lo locos que están al mismo nivel, desde luego solo en un lugar como aquel puede hacerse un anuncio tan inmundo como este. La campaña, que anuncia una loción contra el acné, ha ido recopilando algunos pequeños vídeos de YouTube de personitas documentando la destrucción el peor fruto de sus cuerpos: gigantescos abcesos tan rellenos de pus que casi parecen máquinas de helado puestas del revés. El montaje, eso sí, fenomenal, al son de En la gruta del rey de la montaña de Edvard Grieg, que lo hace (casi) todo más bonito y soportable. Esta es una excepción.
Cocaína, ese monstruo exterminador
Impresionante el tráiler del documental sobre la cocaína que lanzó la agencia publicitaria Leo Burnett London hace algo más de un mes. Se titula Cocaine Unwrapped (“la cocaína al descubierto”) y persigue el clásico afán por impactar en el espectador y remover su conciencia por un método poco convencional: ciencia ficción utópica y una dirección artística como para quitarse el sombrero, basada en la idea de ver cómo afecta el mercado de la coca en todo el mundo y acusando a sus consumidores de “alimentar la maquinaria” con cada raya. “No puedes ignorar lo que tienes en tus narices”, remachan. Brillante.
La polla de Manuel Ferrara puede ser tuya
New Sensations acaba de lanzar su nueva línea de juguetería sexual y esta vez el gran Manuel Ferrara (18 premios AVN y 10 XRCO, ahí es nada) tiene un gran protagonismo. Y no es para menos: una réplica de su tan discutido pene. Manuel puede afirmar que su pene ha estado en boca de todos, principalmente por algo nada habitual en la industria como el hecho de no estar circuncidado y sacar el glande a pasear muy de vez en cuando. Su polla de goma mantiene el mismo rasgo característico, pero dudo que haga el mismo juego que su prepucio de verdad. Eso sí, el tío es un cachondo hasta para hacer anuncios.
El anuncio de Go Daddy, versión extendida
Si no lo habéis visto todavía, estáis posiblemente ante el mejor y más exitoso anuncio de la Super Bowl del domingo pasado, ese que consigue que todo el mundo hable de él al día siguiente y se convierte automáticamente en vídeo viral. En él la compañía proveedora de servicios web asegura que han conseguido unir lo bello y lo inteligente con sus productos, y los escenifican con una impactante estampa: Bar Refaeli morreándose con un nerdazo regordete clásico. Visto impresiona más que leído, confiad en mí. ¡Ah! Y si ya lo habéis visto no os perdáis esta versión extendida que ha colgado la propia empresa post resaca suerbowlera. Incluye un 150% más de lengua.
Cuando a LaChapelle se le va la puta cabeza
Cuando la gente dice “el mundo se ha vuelto loco” es porque tiene mala memoria. Con echar la vista algo más de una década atrás nos encontramos demencias en vídeo que dejan en ridículo a Lady Gaga, que por aquel entonces debía andar haciendo gorgoritos en el coro de su parroquia. Ojo a lo que sigue, rodado en 2001, por el zumbadísimo artista, cineasta y fotógrafo del llamado neosurrealismo David LaChapelle y protagonizado por Amanda Lepore, una conocida modelo transexual de Nueva York con bastante afición al bisturí. Se supone que esto era un vídeo promocional para la una colaboración comercial entre la marca de cosméticos MAC y la firma de moda Heatherette.
Terry Crews en una joya de la publicidad
Ayer me pasé toda la tarde enganchado a esto. Os explico: este es el nuevo vídeo viral que el actor Terry Crews ha rodado para la firma de productos para la higiene masculina Old Spice (ya hizo algunos anuncios loquísimos hace tiempo; aquí podéis verlos de un tirón). Por sí misma la idea es fabulosa: el tío toca la batería y varios otros instrumentos usando unos electrodos adheridos a su fornida musculatura. Hasta ahí bien. Original, y eso. Pero lo que le vuela la cabeza a uno es cuando se espera al final del vídeo y se activa el “modo interactivo” en el que con el teclado podemos controlar los músculos de Terry.
Kush, la mejor solución para las tetudas
Hay algo que me fascina de las teletiendas que infectan la parrilla televisiva a partir de las dos de la mañana (aunque ahora los casinos virtuales han tomado el relevo), y no es otra cosa que una imaginación desbordante a la hora de inventarse problemas que no existen. Hemos visto a gente que no sabe comer en el sofá, que no sabe cortar verdurita, que no sabe limpiar o desliar unos cables. La última sí que no me la esperaba: al parecer las mujeres de tetas gordas no duermen bien por las noches y la solución se llama Kush, una especie de polla de goma que separa ambos pechos para un descanso garantizadísimo.
De sexo seguro y cuellos como pollas
Hay cierto ánimo peligroso a veces entre las agencias publicitarias por hacer dobles juegos de imagen, como la clásica apología felatoria en muchos carteles noventeros, pero hace falta un poco de sutileza para que esto funcione. No es el caso de la campaña de la agencia alemana WT Frankfurt, que ha tirado por la vía más directa para concienciar del uso de preservativos para evitar enfermedades de transmisión sexual y el resultado se sitúa entre los efectivamente impactante y lo bizarro: cuellos masculinos y las mandíbulas que los coronan emulan la forma evidentísima de penes, con sus venas y todo. El eslógan no podía ser otro: “Practica sexo seguro, no te juegues el cuello”.
La carnicería caníbal de Londres
Para promocionar el reciente lanzamiento de Resident Evil 6 (que, dicho sea de paso, se está llevando unos palos fenomenales), Capcom se puso el delantal ensangrentado, los guantes de goma y afilón los cuchillos de trinchar huesos y abrió una carnicería temporal en el mercado de carne Smithfield, en East London, donde los muy macabros servían las piezas con forma de miembros humanos. Una ricura, sí. Manos, pies, torsos, lenguas y penes hechos de jamón, tocino y filetes, obra de la artista Sharon Baker, lucían inquietantes en un local donde también se preocuparon de dejar señales de forcejeo y manchas de sangre. Lo mejor: la recaudación fue a una asociación de discapacitados sin extremidades.
