Una muestra del dislate sexual de Brazzers Live

Seguro que la mayoría de vosotros ya lo conocéis, e incluso Viru sacó a relucir uno de sus episodios más polémicos, pero hasta ahora no habíamos tenido el placer de publicar aquí una de estas geniales piezas tan poco habituales. En un mundo de pornografía mecanizada, guionizada y perfectamente previsible, Brazzers Live trata de romper en parte esa tendencia y llenar un nicho de mercado en el que los consumidores quieren ver el lado más desbocado e incontrolable de sus musas. En el episodio 29 fueron Jessie Rogers, Eva Karera, Nikki Benz y Ava Addams (con sus nuevas tetazas) quienes lo dieron todo con los incansables Erik Everhard, Barry Scott y Ramón Nomar.

Excelencia lésbica con Taylor Vixen y Karina

Karina White es una de esas señoritas de cuerpazo natural perfecto que han entrado en el porno por la vía glamurosa para luego zambullirse en terrenos más vulgares. Eso sí, también es justo decir que su primer anal fue terrible, una escena en la que el dolor de su gesto no era fingido a juzgar por un hecho revelador: la pobre no ha vuelto a dejarse encular, ni parece que piense volver a hacerlo. Y es que hay mujeres que no están hechas para según que cosas y cuyo talento sale a la luz en situaciones más controladas, donde otro cuerpazo como el de Taylor Vixen subliman lo estético por encima de lo cerdo.

Lesbianismo dominante: Dana contra Dana

A veces en Brazzers se olvidan de la puesta en escena y se centran en lo que de verdad importa en el porno modernos: combinar en un mismo set de rodaje a los actores adecuados, como elementos de una tabla periódica que nadie conoce, para que la reacción química se produzca y sea lo más fascinante posible. Hoy es una de esas escenas: la exmujer de Manuel Ferrara, una Dana Vespoli que se conserva como como nadie a sus cuarenta años, bajo el yugo lésbico y anal de su tocaya, Dana Dearmond, una de esas pornstars que están en este negocio por algo más que el dinero y la dama: por puro vicio.

Molly Cavalli y Lily Love se ponen cariñosas

En el último volumen de nuestras recopilaciones de pornstars antes y después de pasar por el quirófano me di cuenta de que muchos poníais a Molly Cavalli como ejemplo de lo que son unas tetas realmente bien operadas. No os faltaba razón, desde luego, pero alguno dudaba de si en movimiento ese par de esculturas de silicona perderían encanto. Así que para despejar la incógnita hoy os traigo un reciente revolcón lésbicos de este mismo verano con otro ejemplar maravilloso como la novata Lily Love. Y aviso ya por adelantado: esta señorita lleva desde 2004 en el porno y jamás se ha acercado a una polla, así que no pidáis peras al olmo.

Servicio para dos: Holly Michaels y Lizz Tayler

Hoy comparten plano dos futuras estrellas del porno que ya se han hecho hueco entre las populares. Holly Michaels cada vez está más consagrada y hay quien la considera una versión más refinada y menos histriónica de Gianna Michaels, gracias a su simpatía y su evidente afición por el follaje. En la esquina opuesta del cuadrilátero, la vocacional Lizz Tayler sigue empleándose a fondo para ganar rodaje y convertirse en la pornstar que parece destinada a ser. Junto a ellas, un Johnny Castle que ya tiene muchas palos dados, no parece amilanarse y cumple a la perfección en sus tareas de interrumpir tan romántica sesión lésbica para terminar rubricando un estupendo creampie.

Una salvaje orgía lésbica y anocéntrica

A mediados de julio, Bobbi Starr lanzaba una de las últimas producciones que ha dirigido para Evil Angel y que se vertebraba sobre algo muy concreto y no especialmente comercial. Con el título Gape Gang, la pornógrafa deleitaba a los amantes de la espeleología anal con cuatro escenas lésbicas en las que sus protagonistas estaban equipadas con todo tipo de artilugios y cachivaches con la misma función: hurgar en el ojo del culo. Y como en Orgasmatrix no nos gustan las medias tintas, hemos seleccionado el segmento más extremo, en el que los enemas de leche hacen su cameo estelar. Amber Rayne, Ashli Orion, Sarah Shevon, Ashlynn Leigh y Jayden Lee ponen la carne.

Lesbianismo juvenil con Jaslene y Cassie

Cuando alguien interrumpe una sesión de autoerotismo, particularmente si es un migo, lo normal es que nos disculpemos, nos retiremos unos minutos y tratemos de recomponernos ya sea a base de agüita fría o de terminar muy rápido lo que habíamos empezado. En el universo paralelo del porno, por suerte, la cosa es al contrario: como mucho una reprimenda inicial, pero lo que viene después ya sabemos lo que es. Por eso cuando la dulce Jaslene Jade decide dedicar un día entero a masturbarse y súbitamente se presenta en su casa la quizá todavía más dulce Cassie Laine, queda claro que la jornada va a ser más divertida de lo que estaba programado.

La increíble Emily Addison y dos amigas

En el mundo del porno lésbico, que normalmente asume trasvases con el resto de tendencias generalistas de la industria, se refugian a veces auténticas obras de arte andantes que, por un motivo u otro, se han marcado sus límites en el encuentro con otras féminas. Una de ellas es Emily Addison, e imaginaos si llega a estar buena la muchacha, que ha sido chica Penthouse del mes en hasta tres ocasiones. Desde 2010, la carrera como modelo que inició en 2008 evolucionó y lleva ya dos años comiéndose coños con suma elegancia. Hoy vamos a disfrutarla por vez primera en Orgasmatrix junto a otras dos amantes del lesbo como Brett Rossi y Dani Daniels.

Hoy Keiran Lee se folla a lo mejorcito

Menudos escenones se marca Brazzers de vez en cuando por la fuerza bruta. Me refiero a que no necesitan tener en nómina a auténticas especialistas de la marranada que amplíen sus propios límites a base prácticas salvajes, no. En ocasiones como esta todo se debe a un excelente departamento de personal y una buena relación entre profesionales. Mirad si no a Keiran Lee, siempre cumplidor pero hoy sometido a la dulce tortura de ser cabalgado por cuatro mujeres de espectacular belleza: Jessica Jaymes, Kortney Kane, Breanne Benson y Kirsten Price. Un inolvidable gangbang inmenso bajo el capricho de cuatro leonas de pelo oscuro que juntas forman un libidinoso Megazord de perfección anatómica.

Francesca Le y Melanie: máster en cunilingus

El lésbico de hoy es un poco antiguo, pero creo que os va a gustar. La escena nos presenta a una jovencísima Melanie Rios (pronto veremos la versión actual de la colombiana; la diferencia sorprende) reunida en la cocina con quien se supone que es una Francesca Le encargada de enseñarle cosas de la vida matrimonial como la cocina latina y, efectivamente, el follaje. Desde el principio se aseguran de aclarar que la MILF es solo una amiga de su madre, pero está claro que el incesto subliminal entre madre hija planea por toda la escena. Al fin y al cabo, el considerable parecido físico de ambas no parece que sea casual.

El suplicio anal (con fisting) de Jessie Rogers

Sus detractores cacarean que Jessie Rogers está utilizando a la industria del porno para alimentar su ego, que ni está comprometida con su profesión, ni tardará mucho en cansarse de desfilar por las fantasías de los pajeros de medio planeta. Hay parte de esas afirmaciones que uno jamás podrá refutar totalmente, pero desde luego solo hace falta echar un rápido vistazo a la evolución de esta preciosa brasileña con el culo definitivo para comprobar que, si no está comprometida hasta el cuello, lo disimula muy bien. Tras el sexo anal, el cuestionable aumento de pecho y el descenso al universo Kink, hoy toca el siguiente eslabón: hora y media de dominación anal con fisting.

Dominación lésbica y perrerías anales con Phoenix Marie

Bobbi Starr ha subido su caché desde que ganó el último AVN a la pornstar del año, y además de mayores ingresos eso le ha otorgado mucha más libertad. Ahora la guapa californiana hace lo le gusta, y lo que más le gusta se clasifica entre categorías: el lesbianismo, el sexo anal y la dominación. Por eso escenas como esta, junto a un experto en las dos últimas como el inquietante Mark Davis, reúne justo sus mayores aficiones en dos escenas consecutivas protagonizadas por una Phoenix Marie mucho más sumisa y menos devorahombres de lo que nos tiene acostumbrados, y demostrando que posee un ano que aguantaría un portaaviones sin el menor titubeo.