Imaginad que os invitan a una fiesta universitaria, que esto ya de por sí es como para ir bien preparado, pero cuando llegáis a la hermandad os topáis con que entre los invitados están tres superzorrones recauchutados como la remozada Ava Addams (insisto: si su pérdida de peso fue un drama par sus tetazas, el cirujano que arregló el entuerto merece gloria eterna), Phoenix Marie (dicen que el ano más agradable del porno) y Diamond Kitty (la cubana aficionada a follarse a chavalines), procurad parecer muy pardillos. Con un poco de suerte os atraparán en sus perversos juegos sexuales y os darán la noche de vuestra vida.
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Remy LaCroix, la mujer a un hula hoop pegada
La pobre Remy LaCroix debe de estar ya cansada de que cada pornógrafo que contacta con ella para grabar una escena le diga aquello de “ah, y no te olvides del hula hoop”. Y es que la famosa escena de Remy para Elegant Angel caló muy profundo en el subconsciente masculino general, y de hecho le valió el premio AVN 2013 al mejor precalentamiento, así que ahora le toca repetirlo antes de casi cada polvo filmado, como una marca de la casa. El ejercicio sigue hoy siendo tan hipnótico como el primer día, pero no tanto como verla trabajar, prestando su proverbial culazo al divertimento de Keiran Lee en este anal para Brazzers.
La reina acomodada, Jayden Jaymes
Quizá si le preguntamos a los pornófilos más documentados, Jayden Jaymes no estaría entre las mejores, entre otras cosas porque esta industria se caracteriza por renovarse ad infinitum, y la competencia es enorme. Pero entre los consumidores de porno más casuales estoy seguro de que la californiana de medidas perfectas sigue ocupando un hueco importante en sus fantasías. No en vano, consultando las votaciones orgasmátricas de cada año Jayden lleva un lustro ocupando los primeros puestos de la cabeza, y eso es un reflejo de que nadie la olvida. Ahora ha bajado el ritmo y casi ni practica sexo anal, pero con ese cuerpo sigue teniendo derecho a acomodarse lo que ella quiera.
Alexis Ford nunca desperdicia un anal
Tiene mérito lo de Alexis Ford: calzarse su primera escena anal con Lex Steele era una apuesta arriesgada que podía terminar en hemorragia interna, pero era evidente que la rubia ya venía preparada y que por ese ojete era capaz de entrar un autobús con un poco de paciencia y saliva. Parece, eso sí, que Alexis le ha cogido el gusto a la butifarra negra desde que la probó con Mandingo como percutor en aquel desmelene que fue Alexis Ford Darkside. Ahora ha modulado el tono, porque Jon Jon no es tan desproporcionado, pero desde luego una buena cabalgada anal Alexis ya no la perdona nunca.
Angelina y Tory Lane: desenfreno total
Ambas cumplen un estereotipo que se hizo popular en los inicios del porno gonzo: superputas descarriadas cuyo punto fuerte como profesionales no es tanto un bonito físico como una actitud activa de ninfómana incorregible. Esto va por gustos, pero a título personal Tory Lane me da mucho miedo porque tiene pinta de estar muy loca y Angelina Valentine no solo compartiría pabellón psiquiátrico con ella, sino que ademas parece adicta a la cirugía. Por eso seguramente Chris Streams las unió en esta escena para la cinta Squirt Machines #2, para que el español silencioso Toni Ribas tratara de domar a ambas bestias. El resultado es un salvaje polvazo en el que no falta de nada.
Ava Addams y Mae Olsen vs. la polla bicolor
Me hace mucha gracia cuando algunos lectores nos confiesan preocupados que son capaces de reconocer a algunos actores por el pene; no os preocupéis, esto acaba pasando. Y quizá una de las pollas más características y reconocibles es la de Bruce Venture, un chaval que calza un rabo de dos colores. No sé si esto le supone algún problema a las mujeres, pero queda bien claro con este trío para Bangbros que ni a una voluptuosa MILF curtida en mil batallas como Ava Addams (qué bien le sentó la operación de pecho, qué barbaridad), ni a una dulce damisela pseudonovata llegada de X-Art como Mae Olsen les molesta montar tan curiosa herramienta.
Plaga de conejos en el País de las Maravillas
En la pequeña obsesión de Brazzers por cargarse cualquier atisbo de decencia en el folklore americano y los cuentos infantiles, el mes pasado lanzó un par de orgías en las que la parodia de Alicia en el País de las Maravillas se convertía en un exuberante amasijo de cuerpos tatuados y sudorosos dándose lengüetazos en un sindios de sexo y fetichismo. La primera parte era un calentamiento lésbico entre Gia DiMarco, Bonnie Rotten, Christy Mack y el único ser de luz y bondad del reparto, Lexi Belle. Pero en la segunda parte la cosa se les iba de las manos cuando James Deen irrumpía en escena para perforar a todo que respirase.
Candice Luca o el mecanismo divino
Tenía razón nuestro más rabioso comentarista cuando dijo la primera vez que Candice Luca asomó su majestuosa talla por la portada orgasmátrica que era «algo apática y mecánica». Es justo admitir que el porno de X-Art no se caracteriza precisamente por una actividad febril y una pasión desbocada, sino más bien por la delicadeza de unas profesionales que parecen sacadas del más caro anuncio de perfumes. Candice es el paradigma de esta filosofía, una checa de corte fino que sin duda podría dedicarse a la moda sin ningún problema pero que ha preferido trabajar en el mundo del mete-saca y, por lo que se ve en esta escena, con ganas de mejorar.
Puliendo cera: Eririka Katagiri (sin píxeles)
A menudo cuando colgamos porno japonés, la queja recurrente que solemos recibir viene por la habitual censura en sus escenas. Lo hemos explicado varias docenas de veces: el porno rodado en Japón debe, por ley, mantener ocultos los genitales. Es lo más frecuente en el JAV (Japanese Adult Video) y sus seguidores parecen tenerlo superado, valorando el material siempre a pesar del molesto pixelado. Así que hoy, para liberaros del yugo de la censura, vamos a dedicar el Puliendo cera de esta semana a Eririka Katagiri, una guapa nipona cuya mayor particularidad podría ser que tiene porno sin censura corriendo por la red. Así que, al menos hoy, adiós a los píxeles.
Dani Daniels navega su culo por el Adriático
Con un cuerpo que parece esculpido por los dioses, Dani Daniels se alzó durante sus primeros meses en el porno como una de las más grandes del subgénero lésbico rivalizando con Molly Cavalli y Malena Morgan. Tras alzarse con el trofeo AVN a la mejor escena lésbica, Dani tomó la senda del porno hetero estrenando película propia y follándose con el Rey Midas de la industria, Manuel Ferrara. Ahora sigue acumulando buen hacer en su filmografía, esta vez montándoselo con Mike Adriano para Church Of Bootyism #3, posiblemente con la vista en una futura e hipotética puesta de largo anal que la certifique como candidata a reinar en el firmamento porno.
Valentina e Irina: brutalidad policial
La gran esperanza europea del porno tiene nombre y apellidos: Valentina Nappi se postula como la versión italiana de lo que Rebeca Linares fue para España en su salto de fe hacia la industria yanqui hace ya unos años. Las comparaciones siempre son odiosas y a menudo injustas, pero es evidente que Valentina viene con un armamento colosal que ni Kim Jong-un en una mala tarde, y aún más importante: se presta a toda clase de cerdería sin rechistar. Mirad si no en lo que convierten este trío la diosa italiana y su compañera Irina Bruni abusando del afortunado Kid Jamaica. Eso sí, la escena tiene truco: dirige el gran Rocco Siffredi.
La puta de esta noche se llama Rachel Starr
Nadie sabe a ciencia cierta qué sucedió con Rachel Starr cuando estaba en lo más alto. Su buen hacer y su culo perfecto le habían convertido en una de las más populares, y en el verano de 2011 preparaba el remate final: su primer anal en un DVD dedicado a ella. Finalmente la escena de su defloración trasera no alcanzó las expectativas, y otra debutante en asuntos anales como Asa Akira le quitaba el puesto con un estreno apoteósico. Desde entonces, Rachel empezó a trabajar cada vez menos y hubo quien sospechaba que su retirada estaba cerca. Por suerte este año ha vuelto a la actividad y promete darnos sesiones de sexo sin desperdicio.
