Iniciamos este recorrido semanal (en teoría) por el porno del lejano oriente intentando descubrir a las AV Idols más bellas del país del sol naciente con una de mis favoritas. Haruka Sanada nació hace 23 años en Hokkaido, y tras 33 películas en su filmografía a ningún aficionado al porno japonés se le escapa su gesto risueño y su espléndido par de pechos que, operados o no, alcanzan una poderosa talla 95, algo no muy común por aquellos lares.
Videos porno hardcore
Trina Michaels, un ejemplo de entereza anal
En manos de la gente de Kink encabezada por una expeditiva Isis Love, donde la pobre Amy Brooke se nos desmoronaba en la fase previa al empalamiento doble, la experta Trina Michaels demuestra tablas en el asunto del culo y se deja llenar las entrañas de dildos, dilatadores, superdildos de cristal estriados, el puño de Isis o la polla de Marco Banderas sin apenas rechistar en una hora larga de tortura anal intensiva que difícilmente olvidará.
Skin Diamond, otro triunfo del mestizaje
Empezó rodando un par de escenas para Burning Angel en 2009, tal como ella dice, «solo por probar la experiencia». En 2010 grabó otras cuatro y en 2011 ya se ha convertido en una asidua de Kink gracias a su gusto por el BDSM. La escena de Skin Diamond (ojito: lleva en sus venas sangre etíope, danesa, checa, yugoslava y alemana, y se ha criado en Escocia) que os traigo hoy es de las más suaves, pero prometo traer actuaciones más salvajes si os gusta la muchacha quien, por cierto, es la novia de otra delicia alt como Asphyxia.
Nos vamos de cañas con Gia y James Deen
Pasó por nuestra portada y nos robó el corazón con su anterior yo (aquella jovencita llamada Hailey Wilde) pero la vida sigue, las personas cambian y el caso de Gia DiMarco es una muestra radical. Pese a mantener su belleza con un look algo más agresivo, Gia ya no se dedica a disfrazarse de colegiala y gemir con dulzura, sino que se ha pasado al otro extremo del porno y se deja hacer dobles penetraciones, fisting, bdsm y humillación en lugares públicos junto a un James Deen que parece más en su salsa que nunca.
Spiderman XXX nos sacude las telerañas
Spiderman, Elektro, La Viuda Negra, Mary Jane … todos tienen una muy activa vida sexual, como demuestra esta última porno parodia de Vivid con chicas como Brooklyn Lee o Capri Anderson follando con el hombre araña, sus enemigos y quién les pille por delante. Y a diferencia de aquel que interpretaba Toby McGuire, este Spiderman gusta del sexo sucio y las mamadas acrobáticas sólo al alcance de un super héroe como el.
Creampies vaginales, gran selección
Allá por el mes de febrero Fogardo nos deleitaba con un Greatest Hits de 45 minutazos que recogía lo mejor y más bello del creampie anal, práctica que a muchos o sulivella de forma casi patológica. Lo de hoy es más escueto y modesto, pero se trata de la maniobra más clásica del sexo y de la que menos muestras vemos en el porno comercial actual: el relleno frontal. Parece que si no vemos el asunto salir disparado del miembro del actor la escena vale menos, pero a buen seguro más de uno sabrá apreciar el valor de este disfrutable remix.
Bobbi Starr y Francesca Le juegan duro
Si nuestro último acercamiento al mundo lésbico era desde la perspectiva más tierna y morbosa con Jelena Jensen dando una clase maestra a la pequeña Shyla Jennings, el de hoy es justamente todo lo contrario: dos reputadas reputas como la preciosa Bobbi Starr y la ninfómana Francesca Le juegan juntas en esta escena de Be My Bitch #5 a ver quién es la más marrana de las dos y se sirven de un arsenal de artilugios y recursos sexuales como para echarse a temblar.
Ricki White, la zorra que se fue con Jesucristo
Hay algo en la solicitadísima Ricki White además de su tremebundo trasero que despierta un morbo especial entre nuestros lectores más apasionados. Sin ser especialmente guapa, Ricki personifica el estereotipo de pornstar decadente dispuesta a cualquier cosa con tal de sentir como la empalan por algún orificio, pero eso llegó a su fin en febrero de 2009, cuando la californiana dejó el negocio del porno porque, según sus excompañeros, cayó presa de la religión y dijo haber encontrado a un tal Jesús. Debe de ser un buen partido el tío ese…
Clásicos del cine porno: Body Love (1977)
Aquí tenemos el que quizá es el mejor trabajo de la filmografía de Lasse Braun: Body Love, un clásico del cine pornográfico. Una película del año 1977, protagonizada por la estrella porno de los 70 Catherine Ringer. La película está filmada en formato 35 mm. y como era habitual en aquellos años tenía argumento, coños con abundante vello e incluso una banda sonora compuesta expresamente por el pionero de la música electrónica Klaus Schulze, convirtiéndose así en la primera producción pornográfica de la historia que cuenta con una banda sonora compuesta por un músico de renombre.
Bella Reese y Abella, la bestia caribeña
Hay escenas porno en las que se nota que hay cierta motivación. La siguiente es un gran ejemplo de ello: Bella Reese, una preciosidad morena de origen italiano y con muy buenas aptitudes, queda completamente eclipsada por una Abella Anderson desatada y voraz que posiblemente rubrica aquí una de sus sesiones de gimnasia sexual más espectaculares que recuerdo. Fijaos en la asombrosa variedad de movimientos que domina esta mujer. Qué barbaridad.
Katsuni es Chun Li en el Street Fighter porno
Katsuni es ya una veterana de la escena porno, así que es normal que busque hacer cosas nuevas para mantenerse en el candelero. Como por ejemplo, esta genial y divertidísima versión porno del Street Fighter II. La oriental interpreta a Chun-Li, y el actor Keiran Lee a un Ryu follador. Los dos tratan de bajar la energía del contrario a base de golpes y técnicas… pero también de mamadas y penetraciones. No os lo perdáis porque les ha quedado cachondísimo a los chicos de Brazzers. ¿Quién se correrá primero? Round one… FIGHT!
El porno frenético de Laine Oi y el puto amo
Lain Oi no olvidará nunca el día que grabó para No Cum Dodging Allowed. Pocas veces aúnan en una misma escena a una actriz de 20 años con lo más experimentado del porno, y mucho menos, se da la situación de un pique follador entre el elenco masculino como el que veremos a continuación. Brian Surewood y Erik Everhard comparten damisela hasta que John Strong entra en acción para demostrar, en treinta segundos de reloj, quién es el puto amo.
