Dicen sus fundadores que el One Pound Johnny Club se creó con la idea de proponer una solución a esos horrorosos viajes relámpago a la farmacia o el supermercado para comprar condones urgentemente. Si parar el calentamiento para enfundar al soldadito y corta el rollo, lo de abrigarse y bajar en crocs y con una erección a la farmacia es un matapolvos seguro. Así que para evitar todo ese follón, OPJC manda a sus suscriptores los preservativos periódicamente y en pedidos a medida, puestos en casa y con precios empezando desde una libra al mes. Pero lo mejor es el anuncio que han sacado para promocionar su muy necesario iniciativa sociosexual.
Humor
Unimos lo mejor de internet: gatos y tetas
A la pregunta “¿Qué les pasa a las mujeres?”, bastante habitual en la vida diaria de cualquier caballero, habría que añadir un “con los gatos” para que la cosa ya se acercase al desvarío. Todos lo hemos visto: les das un cachorrito adorable y lo primero que hacen es restregárselo contra los pechos. Hay hasta quien, sin el menor rubor, meter al sacrosanto animalito entre sus femeninas montañas de la diversión en una maniobra que, sí, nos gusta presenciar pero jamás terminaremos de entender. Seguro que todo tiene una explicación biológica y ellas dicen que se los ponen entre las tetas para que estén más calentitos. Recordadme que pruebe con esa excusa en diciembre.
Un brillante anuncio de cerveza
Lo dice el publicista enfadado, Mark Duffy, así que habrá que hacerle caso: de lo mejorcito del año en anuncios de televisión. El spot es para la firma australiana de cerveza Carlton Draught y tira del ya clásico recurso de parodiar el cine que su target principal (los hombres adultos) suelen disfrutar en mayor número, el de acción. Así, lo que debería ser una vertiginosa persecución en coche entre policías y ladrones en lo que parece la accidentada San Francisco (o su equivalente australiano), termina en una hilarante carrerita a pie con la pausa y el cuidado necesarios para que no corra peligro lo más importante: la cervecita fría de después de trabajar.
Las olimpiadas japonesas del culo ardiendo
Tan amables y respetuosos como son los japoneses, uno de los países con menores tasas de criminalidad, y la mala leche que gastan en la tele. Es algo digno de estudio, y hay quien asegura de hecho que ese rasgo cultural que les fuerza a humillarse y humillar a los demás se debe principalmente a la creencia de que el dolor templa el espíritu y hace a los hombres más fuertes. El valor de la derrota, lo llaman, y si hay una derrota aplastante en la historia, les sucedió ellos. A lo que iba: lo último en joder a sus compatriotas es organizar carreras previa inyección de spray de pimienta en el ojete.
Terry Crews en una joya de la publicidad
Ayer me pasé toda la tarde enganchado a esto. Os explico: este es el nuevo vídeo viral que el actor Terry Crews ha rodado para la firma de productos para la higiene masculina Old Spice (ya hizo algunos anuncios loquísimos hace tiempo; aquí podéis verlos de un tirón). Por sí misma la idea es fabulosa: el tío toca la batería y varios otros instrumentos usando unos electrodos adheridos a su fornida musculatura. Hasta ahí bien. Original, y eso. Pero lo que le vuela la cabeza a uno es cuando se espera al final del vídeo y se activa el “modo interactivo” en el que con el teclado podemos controlar los músculos de Terry.
El bikini, la mejor prenda para el FAIL
Estamos en agosto, tampoco no pidáis maravillas. Bastante tenemos con tratar de sobrevivir al calor. Aunque el contenido de hoy es, como diría un buen amigo, “muy fresquito, muy de verano”. Os traemos, cortesía de los señores de ClipNation, una hilarante recopilación FAILs de todos los colores e intensidades (alguno que otro con pérdida de dientes 99% garantizada) protagonizados por dulces damiselas ataviadas con esa prenda que nos alegra la vida en esta época infernal: el bikini. Y es que cuando una señorita se la pega en bikini, no solo nos alegra la vista, sino que el ridículo parece acentuarse y el ataque de risa malvada se vuelve un impulso casi incontrolable.
Las cien risas más macabras del cine
Hay cosas que fascinan a toda la humanidad casi por igual. El sexo, nosotros somos una buena prueba, es una de ellas, al igual que la violencia y lo que nos ocupa en este fenomenal montaje: la maldad. Retratada millones de veces en el cine, de mil y una formas distintas, solo hay un gesto que descubra completamente las intenciones de un personaje con verdadera mala leche, y ese es la risa macabra. O risa de maníaco, vaya. De hecho si alguien en vuestro entorno se ríe de forma parecida, sospechad todo lo que podáis porque seguro que os la quiere meter doblada. Para entrenar el oído, aquí tenéis las cien mejores del cine.
Ponga un IceMan en sus fiestas
Hay ciertos elementos que son objetivamente capaces de mejorar cualquier fiesta. Podios, barras de striptease, toros mecánicos, cañones de espuma… Colocad eso en vuestra reuniones y seguro que más de una dama se anima a dar el espectáculo para goce y disfrute de los asistentes. El problema es que todo sale muy caro, y en esto tiempos de crisis hay que economizar. Por eso la casa Lugez ha inventado algo barato y efectivo como el IceMan (y su versión femenina, el IceRack), un molde de hielo que sirve como dispensador de bebidas con el que, como veréis, pocas son capaces de resistirse a dejar escapar un ratito la pornstar que todas llevan dentro.
E.T., la morsa solista
En junio de 1982 nacía en el Point Defiance Zoo & Aquarium, el zoológico de Tacoma, en Washington, una morsa a la que sus cuidadores bautizarían como E.T. (la película de Steven Spielberg se acababa de estrenar aquella misma semana) y que se convertiría en uno de los iconos del recinto, tal como en Barcelona lo fueron Copito de Nieve o la orca Ulises. Lo que quizá no se esperaban quienes atendieron su parto hace ya la friolera de 30 añazos es que para su trigésimo cumpleaños la buena de E.T. estaría la mar de feliz ensayando para emitir distintos tipos de sonido del reino animal a la carta y, válgame el Señor, ¡silbando!
Convirtiendo a famosos en gente normal
Estamos acostumbrados a ver como el retoque fotográfico hace de las celebridades auténticos series imposibles, cuasi celestiales, cercanos a la perfección física. El contraste con las fotos improvisadas, sin maquillaje ni filtros, suele ser revelador pero, ¿qué sucedería invertimos las funciones del Photoshop? Me refiero a usar sus herramientas en los famosos par transformarles en sujetos mundanos, quizá incluso fracasados o patéticos o anticuados. El resultado lo tenemos aquí mismo gracias a las habilidades, la imaginación y la innegable mala leche de Planet Hiltron, un titán anónimo que está utilizando Facebook para colgar esos pedacitos de escarnio y humillación que tan bien les vienen a algunas estrellitas endiosadas y sus fans locos.
Locas aventuras de un grafitero vandálico
Sin ser especialmente aficionado al mundo del graffiti y el arte urbano, llevo ya vistos a lo largo de mi vida una buena cantidad de vídeos retratando este tipo de diabluras. La mayoría, de hecho, los he visto aquí mismo, como aquel en el que unos tíos pintaban sobre el mismísimo Air Force One del presidente Bush o aquel recorrido por la Barcelona artística más callejera. No obstante creo que el de hoy es sin duda el vídeo más original sobre graffitis, más por cómo está montado y por lo que acontece en él que poner fruto del talento de este experto corredor. Y no os cuento más que os estropeo el asunto.
¡Reciclemos nuestros juguetes sexuales!
En la web de juguetes sexuales de fabricación casera Homemade-sex-toys se preocupan, no solo por la economía de sus vidas sexuales, sino también por el plena y el medioambiente. Por eso la que quizá sea su sección estrella pone toda la atención en darle, no solo un toque de humor, sino también de colorido a nuestros quehaceres diarios enseñándonos a convertir los cacharricos que ya no usamos en eficaces utensilios imprescindibles para la vida moderna. Desde Orgasmatrix recomendamos usarlos especialmente cuando haya visitas en casa (si son suegros o el jefe, mejor todavía), seguro que alucinan con vuestra creatividad y vuestro afán por respetar la naturaleza y os ganáis su respeto. ¡Garantizado!
