Si uno se va a la web oficial de Petter Hegre y filtra su catálogo de modelos por mayor talla, la verdad es que no son muchas las chicas que cumplen con el requisito pectoral, pero desde luego no se puede negar que todas tienen algo en común: unas tetas absolutamente perfectas. Ya hemos sido testigos del buen ojo de Hegre para el tema delantero, desde la siberiana Marjana de hace unos días, hasta su propia esposa Luba Shumeyko, pasando por la adopción de una vieja gloria como la japonesa Maria Ozawa. La de hoy se llama Yara, es austríaca, tiene 19 añitos y con su 1,76 representa el lado más rotundo de la agencia noruega.
Galerías de fotos
Marjana, la diosa que llegó de Siberia
Habitual en las sesiones fotográficas de Hegre-Art, Marjana Horstmann es una modelo rusa de 21 años que posee una belleza absolutamente devastadora, casi me atrevería a tildarla de hipnótica. Formas perfectas y naturales coronadas por unos ojazos profundos y una mirada tan intensa como fría, y lo mejor es que no responde a los cánones anoréxicos del mundo de la moda. Además mide solo 162 cm. de estatura, algo que a los fetichistas de las mujeres bajitas nos alegra el corazón y lo que no es el corazón. Esta siberiana dice que tuvo contacto por primera vez con el mar cuando estuvo en Barcelona, así que desde aquí la invitamos a volver siempre que pueda.
Kali Murphy es nueva en Playboy
Playboy ha cambiado mucho con los años. El cánon de belleza se ha ido amoldando a los nuevos tiempos y lo que en los noventa era rubias platino recauchutadas de tetas enormes, hoy son jovencitas de cuerpo mayormente natural a quienes la genética les ha dado un don que ningún cirujano podría reproducir. Creo que el paradigma recurrente sería Leanna Decker, una diosa terrenal sencillamente perfecta; pero la máquina no deja de funcionar, los engranajes siguen girando y Playboy va renovando su sangre por varias vías. El último chute de sensualidad viene de la sección amateur del emporio, donde acaba de presentarse una cheerleader llamada Kali Murphy que no os va a defraudar.
Las mujeres de Jess Franco
Ayer perdíamos a un tipo que constituyó una influencia enorme en el cine moderno y del que nunca se habló lo suficiente en España, posiblemente porque hacer películas eróticas en plena dictadura franquista era algo mucho más que subversivo. Jess Franco dirigió cerca de doscientas películas, y aunque su trayectoria fue irregular y cada vez más abocada al erotismo de bajo presupuesto, lo que no se le podía discutir era su gusto por las mujeres. Poco dado a las grandes curvas o los atributos desmesurados, el tío Jess siempre supo ver algo más que el cuerpo en sus musas. La palma, eso sí, se la llevaba su propia esposa, la deslumbrante Lina Romay.
Xenia Müller, popular por dos grandes razones
El otro día rescatábamos del olvido a Hannah Minx, la profesora de japonés que todos desearíamos tener aunque nadie aprendería una mierda, pero no es la única que se ha valido de sus atributos, una webcam y una conexión a internet para hacerse famosa. Hace menos de un año, una rusa de 22 primaveras que se llama (o se hace llamar) Xenia Müller colgó algunas de sus fotos personales en su perfil de VK (la red social rusa más utilizada, una suerte de Facebook autóctono) y las imágenes no tardaron en esparcirse por la red. Así que, asumido su nuevo papel de diva digital, Xenia optó por lo que más le gustaba: seguir enseñando carne.
Andressa Urach, el segundo culo de Brasil
A cualquier español al que le pregunten por la mujer oficialmente más bella de su país, dejando de lado el mundo de la farándula, seguramente el referente será Miss España, aunque nadie lo diría con mucho convencimiento. En Brasil no tienen ese problema: aparte de Miss Brasil, tienen también Miss Bumbum, un concurso en el que se decide el mejor culo del país. Este año la ganadora ha sido Carine Felizardo, pero hay quien no duda en señalar a la segunda clasificada, Andressa Urach, como el verdadero mejor culo de Brasil. Lo mejor, desde luego, sus declaraciones: «Mi culo no es virgen y no me avergüenza decirlo. Mis fans lo saben bien.»
Una sesión de ejercicio con Eva Lovia
Nacida en Carolina del Sur hace casi 24 años, Eva Lovia es una de tantas modelos eróticas cuyas galerías de fotos pululan por miles de Tumblrs pajeros. No tiene nada de especial, si se mira al detalle: ni es la más guapa, ni tiene las mejores tetas, ni tiene el mejor culo. ¿Y entonces por qué le dedicas una entrada, pedazo de inútil sin criterio?, os preguntaréis. Pues porque lo que sí tiene es una sonrisa deslumbrante y una simpatía en el rostro que en FTV Girls supieron captar a la perfección en esta sesión fotográfica tan deportista. Si todo lo pide con esa carita (y con lo demás) debe ser imposible negarse.
RipeStrawberry, la webcamer
DSiempre tuve una extraña obsesión por las pelirrojas, no sé si os a alguien más. El caso es que cualquier mujer con esas características (pálida, de cabello rojizo y opcionalmente con pequitas) ya tiene ganado un vistazo lascivo por mi parte, independientemente de sus medidas o su belleza. Así que imaginaos lo que nos sucede a los pelirrojófilos cuando se presenta en nuestro campo de visión una damisela de carnes prietas, pechos generosos y cara de gustarle más una polla que a un tonto un lápiz. RipeStrawberry es una de esas, una webcamer sencillamente espectacular que se gana la vida explotando precisamente este tipo de filias. Eso sí: teñida de morena tampoco le diría que no.
A solas con la modelo inglesa Anastasia Harris
Si el otro día asistíamos a la rareza de una brasileña con tetas grandes y culo normalito («lo que hay que ver», decía alguno en los comentarios), hoy podemos cruzar el Atlántico y volver a nuestra ya vieja conocida Gran Bretaña para ver un caso inverso. Donde reinan las tetas enormes y los culos parecen ser una materia un poco ignorada, la amiga Anastasia Harris nos ofrece una versión más equilibrada del modelo europeo de belleza. Tiene unos pechos naturales bonitos y muy apetecibles, pero es en la parte de atrás donde concentra su seña de identidad. Su culo no es grande, ni pretende serlo, pero no me negaréis que así está perfecto.
Ana Karoline, las mejores tetas de Brasil
Nacida en Blumenau, al sur de Brasil, hace 20 años, la despampanante modelo Ana Karoline es una de esas mujeres que rompen con los tópicos. De una brasileña suele esperarse un pecho pequeño o mediano y un culo que deje bien alto el tan cacareado pabellón carioca, pero aquí la amiga va y se presenta en sus sesiones fotográficos con unas nalgas razonables aunque dentro de lo normal y unas de las mejores tetas naturales que la biología humana ha visto jamás. Desde luego, por donde se la mire, no le falta de nada, así que quizá esta mujer sea capaz de hermanar dos bandos divididos: los de las tetas y los de los culos.
Danielle Sharp, otra vez
Deberíamos dedicarle un post a esta chica al menos tres veces al año, para que nadie se olvide de las que probablemente sean las tetas naturales más perfectas de Reino Unido. Parece que fue ayer cuando la aún inocente e inexperta Danielle Sharp nos dejaba el culo torcidísimo en su primera sesión de fotos para la revista Loaded y se presentaba como la estudiante más sexy de Inglaterra. Y creo que no hay duda de que acertaron por una simple razón: la rubia de tinte fácil ha conseguido fraguarse una carrera como glamour model y ya figura en los primeros puestos de las listas que todas las publicaciones de tetas consultan a principios de mes.
Andressa, Marianne y Caroline; Brasil era esto
Ya sabéis que en Inglaterra las revistas de tetas forman un mercado peleadísimo en el que unas cuantas publicaciones se pelean por llevar a sus portadas a lo más voluptuoso. Algún lector, no obstante, suele quejarse del desequilibrio del gusto europeo, donde por lo visto somos un poco más de airbags frontales que de trasero y ahí nace un punto de discordia más antiguo de la historia de la humanidad: las tetas contra los culos. Por eso hoy vamos a equilibrar un poco la balanza con Sexy, una revistilla brasileña de la que ya extrajimos buen material, y el imperdible número de enero con tres brasileñas de aúpa: Andressa, Marianne y Caroline.
