Lily LaBeau, la revelación rubia

Por aquí ya lo conocíamos un poco, aunque no habíamos explorado su trabajo muy a fondo. Sabíamos que Lily LaBeau era una larguirucha simpática y adorable, pero su verdadera explosión en la industria tras algunos papeles en parodias porno, se ha producido a lo largo de este 2011 pasado, pasando a convertirse en una de las grandes revelaciones del año y figurando en la lista de candidatas a ese premio en los AVN Awards. No se llevó el galardón, pero Lily sabe que esto es solo el principio y que en un mundo de culos desproporcionados y tetas neumáticas le va a costar trabajo subir peldaños a base de talento. Y en ello está.

El culo de Alexis Texas como sustituto ideal a una grave adicción

Cualquiera que haya estado enganchado a un videojuego sabrá que una buena forma de solucionar el problema es sustituirlo por algo igual de atractivo hasta poder dejar la adicción completamente. O esto es al menos lo que piensan los sesudos guionistas de la siguiente escena poniendo al bueno de Rocco Reed en el papel de jugador sin remedio y el redondo y perfecto culo de Alexis Texas como el sustituto ideal a su grave adicción. Solo hay que fijarse en el culo que hay sobre estas líneas para adivinar que no solo estamos ante el remedio ideal; los 43 minutos que dura esta completísima escena dan para mucho más que eso.

Skin Diamond: una revelación anal

Empezamos hoy una miniserie en la que vamos a repasar la propuesta de un filme de Elegant Angel que salió a finales de diciembre y que se titulaba Best New Starlets 2012. La idea era someter a juicio a algunas de las por entonces nominadas a mejor actriz revelación en los premios AVN, un galardón que se otorgaría a la novata con una trayectoria más destacable a lo largo de 2011, aunque no dieron en el clavo y fue Brooklyn Lee quien se llevó la estatuilla. La escena de hoy es el segmento central de la película, donde Manuel Ferrara nos muestra las capacidades anales de una jovenzuela que últimamente nos ronda a menudo, Skin Diamond.

¿Qué fue de nuestras actrices porno favoritas? (Segunda parte)

Continuamos repasando lo que fue de muchas de nuestras actrices preferidas tras dejar el siempre duro mundo del porno. Y en esta ocasión nos centramos en pornostars que se hicieron populares con el cambio de siglo, allá por la década de los 2000. Fueron las que vivieron el apogeo de ventas de los DVD, los inicios de Internet y la época del porno más duro y agresivo que se recuerda hasta la fecha. Por supuesto, las tenemos mucho cariño: Claire Robbins, Deliah Strong, Jade Marcella, Daniella Rush, Katin, Lauren Phoenix, Ashley Blue, Kendra Jade o Daniella Rush os esperan en esta segunda entrega.

Los primeros pasos de Gigi Kitty

Poco se sabe de esta negrita de ojos saltones. Efectivamente, no es la cosa más guapa que uno puede echarse a la cara y tampoco parece que sufra de una ninfomanía efervescente y brutal, pero nunca está de más seguir las primeras inmersiones en el porno de jóvenes nuevos talentos. Si de algo puede presumir Gigi o Gigi Kitty es de tener un cuerpazo natural imponente, aunque está claro que le falta mucho rodaje para despertar pasiones más allá de lo evidente. En la introducción de Bangbros, el tipo que se la folló dice además que en cierto momento Gigi dejo caer un queef (o ventosidad vaginal), a ver si dais con él.

España repite en la saga de las tetazas húmedas

En agosto de 2010 se publicaba el noveno volumen de una de las sagas más vendidas de Elegant Angel, Big Wet Tits #9, donde aparecía Rebeca Linares 2.0 con las pelotas de playa que se había colocado dos meses antes, convirtiéndose en la primera española que aparecía en la dinastía porno de las tetas gordas. El 15 de febrero, hace justo un mes, veía la luz la décima iteración, Big Wet Tits #11, donde España vuelve a tener representante: Bridgette B., una starlet severamente infravalorada tal como confirma el premio a la “unsung starlet” que AVN le concedió este año. Eso sí, oyéndola hablar y sabiendo de su origen cubano, igual alguno pone en duda su españolidad…

Charisma Cappelli aprende a usar el bate

La suerte que tiene el amigo Ryan Madison se escapa de lo concebible. Y no lo digo porque sea actor porno; eso sería lo fácil. Este caballero era diseñador gráfico y entró a trabajar en la empresa que dirigía Kelly Madison con su prometido. Saltó la chispa del amor (ella tenía 33 años), se fugaron juntos y montaron su propio chiringuito de porno amateur. La cosa fue tan bien que comenzaron a invitar a otras mujeres y lanzar sus escenas en DVD. Ahora, el antaño diseñador gráfico no solo retoza entre los enormes pechos de su esposa, sino que también se folla a la flor y nata del porno. ¡Y gana dinero por ello!

Otra buena escena porno con Riley Reid

Antes de dar paso al vídeo me gustaría recordar las sabias palabras que Pinjed dedicó a la protagonista del siguiente vídeo: “Para estar ejerciendo durante algún tiempo en el porno hay que tener, o mucho estómago, o unas ganas de rabo insaciables, y todo apunta a que la menuda Riley Reid es una ninfómana de cajón, una mujer para la que divertirse durante una escena es tan o más importante que el cheque que viene después”. Hay quien se atreve a calificar sus escenas de clásicos instantáneos, y no solo por su belleza o la facilidad que tiene a la hora de correrse, más bien por disfrutar y hacer disfrutar a sus fans casi tanto como a sus amantes. Gracias a Rober

Carmen Monet y Sally Charles te dan un bañito

Con TeenBFF, parece que PornPros se ha pasado definitivamente al lado luminoso del porno; a la refinada, vaporosa y un poco edulcorada brecha que abrió X-Art para aquellos que se han cansado del gonzo crudo y sudoroso o, dicen, para mujeres. El caso es que si la última inmersión en su catálogo fue con un zorrote como Jennifer White y su tocaya Karina White, hoy toca ver a Johnny Castle (otro que no deja de currar) con dos delicadas damiselas naturales, de languidez adorable y mejillas sonrosadas, como la australiana Sally Charles y la rubita californiana Carmen Monet. Ambas son novatas en el negocio del mete-saca, pero les auguro un buen futuro.

Una tarde de sudor con London Keyes

Con ese adorable rostro de cochinita, London Keyes es en realidad una cerda de dimensiones cósmicas, una mujer a la que le da lo mismo ocho que ochenta en lo que a sexo se refiere y que muy al contrario que otras marranas de la industria, no parece “desconectar” mental o emocionalmente de lo que está aconteciendo en escena. Este polvo no es su ejemplo más extremo ni en el que más se desata salvajemente la asiamericana, pero sí que demuestra que le encanta su profesión y que el amiguete Johnny Castle le despierta instintos mucho más animales que una mera relación puramente laboral. Sudor y besos son aquí dos señales inequívocas.

¡Dichosos los melones, McKenzie Lee!

Desde el 1 de febrero de 2010, si no me fallan los archivos, que no veíamos a la neumática MILF británica por excelencia asomar por la portada de Orgasmatrix. Últimamente parece que ha decidido mantener un perfil más bajo de lo habitual, pero que nadie se asuste: McKenzie Lee sigue trabajando tan bien como siempre, prestándose a anales, gangbangs e interraciales como quien se espanta una mosca. Hoy vamos a ver una escena de este último tipo y junto al negrazo Rico Strong, seleccionada especialmente por lo morbosa que luce en él con esas tetas absolutamente artificiales y porque pese a conservarse no muy bien (no tiene ni 34 años), sigue poniendo bruto a cualquiera.

Profe, esta pornstar se parece mucho a ti, ¿no?

Stacie Halas, de 31 años, impartía ciencias en una escuela de California y dedicaba su tiempo libre a su otra pasión, esto es, aparecer en vídeos porno comiendo y disfrutando de pollas de gran tamaño. Su doble vida iba viento en popa hasta que un administrativo del mismo centro se topó con una escena de Lethal Interracial y ésta acabó en el despacho del director. Halas fue suspendida de empleo y su historia publicaba en todo tipo de medios. Supongo que por ello, mi mail no para de recibir propuestas de vídeos y preguntas acerca de una profesora especializada en el porno interracial y que muchos conoceréis como Tiffany Six. Sin más dilación, ahí van tres vídeos.

El megaculo de Valerie Kay pide sitio

Al contrario que su compatriota Abella Anderson, esta cubana ni es especialmente guapa ni tiene demasiado talento. Pero la amiga Valerie Kay, con esa carita de no haberse enterado de nada, cuenta con un arma de destrucción masiva que le está dando mucho trabajo desde que empezó en el porno hace cosa de pocos meses: un culo de considerables dimensiones con una movilidad tremenda. Su voz, dicen los pornófilos expertos, es otro activo: habla muy poco y cuando lo hace es con un hilillo de niñita tímida. Por ahora parece que prefiere el preservativo y el anal está reservado para cuando pueda rentabilizarlo mejor, pero habrá que seguir de cerca su trayectoria.

Tapando ambos orificios a Franceska Jaimes

Un breve ejercicio de investigación me ha permitido percatarme de que hemos visto a Franceska Jaimes hacer todo tipo de diabluras (desde prácticamente maltratar a dos tíos, hasta dejarse humillar y follar por toda Barcelona), pero nunca hemos sido testigos en esta santa casa del mágico acto de la doble penetración en sus gloriosos orificios. Así que para completar nuestro catálogo de la marranada indemne, nos remontamos al pasado mes de septiembre, cuando la colosal colombiana se sometía a un placentero correctivo a dos bandas con el enfant terrible del porno James Deen y el trabucaire de Miami Criss Strokes. A ella, desde luego, parece que la experiencia no le venía de nuevo.

Nicole Aniston y Emma Starr comparten rabo

En Orgasmatrix sabemos que la variedad, dentro de unos límites marcados por nuestra complejísima línea editorial, es más que importante: esencial. Así que mientras actualizábamos la página nos ha saltado la alarma que suena cuando tenemos falta de rubias, y lo vamos a arreglar ahora mismo antes de que cunda el pánico. La despampanante Nicole Aniston sigue avanzando a pasos agigantados hacia la plena madurez profesional en la que parte con una ventaja importante: un físico increíble. A su lado, Emma Starr y Billy Glyde —que llevan en esto la friolera de 9 años ella y 17 él, que se dice pronto— le señalan el camino de la virtud de la forma que saben: follando.

Nadie puede oírte con la boca llena

Seguimos con las mamadas amateur semanales añadiendo un factor extra. A la indiscutible destreza de anteriores entregas de esta saga improvisada se une el morbo de hacer la fellatio en un lugar público. En este caso se trata de unos lavabos, aunque no parece que haya demasiado escándalo como para que sea el baño una discoteca (un clásico ya muy manido donde algunos ya follan como si fuese su cocina), y se oye perfectamente a la gente que entra y sale conversando; yo apuesto por un aeropuerto. El prolongado ósculo genital, eso sí, pese a las distracciones y el suspense, es trabajado, vistoso y digno de la más experimentada profesional.

El “burro” Mandingo monta a la bellísima Kagney Linn Karter

Kagney Linn Karter es una encantadora muchacha que vio la luz por primera vez en Houston hace 25 primaveras. A pesar de su menuda estatura de 1 metro 63 cms y sus 54 kgs de peso, Kagney Linn siempre ha tenido querencia por las cosas grandes. Habiéndose creado en una granja, de vez en cuando se pone berraca pensando en las enormes trancas de los caballos que le acompañaron en su infancia y adolescencia. Dado que la zoofilia es algo demasiado fuerte para ella, nuestra ninfa opta por ser montada por ese especimen que es el eslabón perdido entre el hombre y el burro: Mandingo.

El porno mórbido de la gran Carmella Bing

Una curiosidad algo grotesca. Hace ya un tiempo os hablábamos del tamaño absolutamente desproporcionado que estaba alcanzando Carmella Bing, que se había puesto como un ballenato y decían las malas lenguas que si seguía así acabaría por tener órbita propia. Ahora sabemos que Carmella ha vuelto al buen camino, que se está poniendo en forma para su regreso y que como recompensa parece que se le han quedado las tetas aún más grandes que antes de la loca espiral de carbohidratos. En cualquier caso, hoy descendemos a los abismos para ver una escena porno del añorado zorrón de Las Vegas en su punto álgido de BBW. ¿Os seguiría apeteciendo así o pasaríais?