Joseph Whipp es un fotógrafo de Boston que domina ambas vertientes de la fotografía: la estática y la que se mueve. Su portafolio se podría situar entre lo musical, lo costumbrista y lo erótico; os podéis imaginar en qué vertiente de su obra nos vamos a centrar. Y es que los vídeos y fotos que produce tienen dos cosas en común: una, que son de un erotismo casi inocente en la medida que mantienen la elegancia y enseñan tirando a poca carne; y dos, que sus protagonistas son modelos seleccionadas con un criterio muy exigente pero eficaz: todas coquetean de cerca con la perfección y ese es el principal atractivo de su obra.
Erotismo
La erótica de la nicotina
Antes de dar paso al erotizante documento que nos envía Loona me gustaría recordar, con una breve definición, aquella parafilia conocida en inglés como smoking fetishism y que la nomenclatura parafílica recoge con el humeante y desagradable nombre de capnolagnia: fetiche sexual basado en la visión o la imagen de una persona fumando. Dicho esto pasemos al vídeo y a la descripción que da su propio autor, Mr. Prue: “se trata de un experimento espontáneo con una cámara RED Epic y con Stoya tal cual… En definitiva, una variante erótica del snowballing (práctica sexual en el que una persona comparte el semen de otra a un terecero mediante un beso) o la respuesta porno de Joe, la antigua mascota de las cajetillas Camel”.
Anabella, la modelo amateur que buscas
Me la encuentro dando vueltas por Twitter y tengo que frotarme los ojos ante tamaña preciosidad portando tras de sí tan impresionante culazo. Indago un poco más (no es difícil: la jovenzuela pone su nombre completo en Twitter, un enlace a su currículo como modelos y un email para ofrecerle trabajito) y me encuentro con su perfil de Instagram y un buen montón de fotos que ayudan muy bien a hacer una idea de qué estamos hablando. Y es que con Anabella Carrasco, que solo tiene 18 añitos y nació en República Dominicana pero se crió en Miami, lo mejor es sentarse bien relajado y contemplar las vistas. Porque, amigos, menudas vistas tiene.
Un glorioso paseo por la orilla con Melissa
Ha vuelto la reina de los mares, Melissa Mendiny, aquella checa increíblemente perfecta que nos golpeó el alma con la fuerza de diez mil soles haciendo algo tan trivial e infantiloide como saltar a la comba en un bello escenario natural. O quizá fue precisamente por eso, por mezclar las curvas de la femineidad con los gestos de la infancia y estimular el morbo en los presentes. Hoy la deslumbrante Melissa hace algo menos sofisticado, pero el impacto visual es casi mayor: caminar por la playa. Y es que solo una diosa como ella es capaz de enamorar a quienes la miran con un mero paseo inocente y junto al mar. La virgen.
El romanticismo no ha muerto ¡Viva el amor!
¡Juventud, divino tesoro! Cuando las hormonas están revolucinadas, las ganas de follar superan conceptos como la vergüenza o el sentido común. Aquí tenemos un buen ejemplo. Nuestro joven protagonista acompaña a dos amigas totalmente borrachas, y mientras una vomita y lo pasa fatal… él aprovecha para meter mano todo lo que puede y más a su confundida amiga, también con un pedo considerable. Algunos dirán que es caer bajísimo, pero la noche es lo que tiene. Una noche de marcha cualquiera en Bristol, o en cualquier calle de nuestras ciudades. ¡Fabulosa primera cita!
Sander Dekker, el Terry Richardson holandés
Me llamo Sander Dekker y hago fotos. Con esa sencillez se presenta un fotógrafo al que no hemos podido evitar asociar con el gran baluarte del erotismo improvisado como es Terry Richardson. Su estilo es similar y se apoya en los mismos pilares fundamentales: la ruptura con el erotismo convencional, el humor, la composición en apariencia ordinaria y la belleza humana, todo ello dotado de un barniz sexual y provocativo. Quizá el amigo Sander, holandés del mismo Ámsterdam, no tenga todavía tantos amigos ilustres de la farándulas y el espectáculo de los que sacar buen provecho como en el caso de Terry, pero desde luego gusto para elegir a las modelos no le falta.
DJs, las nuevas diosas las pistas: 20 ejemplos
Hace años que no voy, pero cuando uno acude a una discoteca lo más normal es que espere cruzarse con auténticos monumentos a la anatomía femenina y a la ropa escasa. Ya sabéis cómo van algunas y cómo van dejando a algunos. También es evidente que tras la barra, las señoritas encargadas de servirnos el lubricante social, la bebida, o las gogós que se contonean sobre plataformas sean también la crema de la crema en cuanto a presencia física se refiere. Pero esto de que hasta el DJ sea una tía buena no pasaba antes, desde luego, y es una moda que se agradece. Hay una plaga de DJs espectaculares y hoy seleccionamos algunas.
LIBIDO o la búsqueda de la sexualidad humana
A medio camino entre la danza, el espectáculo erótico y la performance, el concepto de LIBIDO —una representación de Dave St. Pierre— ahonda en los más viscerales y atávicos rincones de la condición humana y uno de los pilares de su existencia: la sexualidad. LIBIDO sirve como documento donde se hurga en la esencia misma de la sexualidad y donde quedan trazados los distintos deseos, experiencias, comportamientos y hábitos de tres individuos sobre el escenario, de una forma provocativa, extrema y muy valiente. La obra trata nuestros instintos animales más básicos: nuestra agresividad, nuestra necesidad y nuestro deseo de demostrar que existimos y seguiremos haciéndolo. Para que luego digan que nos falta culturilla.
El noble arte de aplaudir con el culo
El calentamiento de motores previo a la escena porno es más importante de lo que muchos piensan. Tanto es así que hasta los AVN le dedican su propia categoría, el mejor “tease”, como ellos los llaman, consistente en que la pornstar en cuestión ponga de su parte para establecer la conexión con el espectador justo antes de que empiece el tango. Aquí la libertad creativa suele ser absoluta, porque solo ella sabe cómo explotar mejor sus armas, y una táctica que vemos aparecer de tanto en cuanto es el aplauso culero. Solamente al alcance de los culos con un mínimo de abundancia, es un verdadero arte difícil de domar pero siempre fascinante.
Dick Diamond en busca de rusas bonitas
Dick Diamond suena a superhéroe de los sesenta o actor porno de los ochenta, pero es en realidad un fotógrafo norteamericano que explica así sus inquietudes artísticas: «Mi interés en el pop art me permitió concentrarme en imágenes de la modernidad a medida que iba considerando los efecto emocionales de la esterotipación y la necesidad femenina de ser sexualmente atractiva hacia los hombres a través de la fotografía». Dicho y hecho: en su rinconcito digital va colgando sus ocurrencias visuales y sus chorradas con proyectores siempre protagonizadas por guapísimas señoritas rusas. Porque la modernidad y la vanguardia están bien, pero donde se ponga una rubia…
Tatjana Simić, una MILF en Playboy
¿Os acordáis de La familia Flodder? Igual a algunos ni os suena, pero se trata de una trilogía de comedias holandesas de los ochenta y los noventa protagonizadas por una familia de locos. Si visteis alguna de sus películas posiblemente recordéis a la hija de los Flodder, una joven con bastante aspecto de putón que no podía dejar de cerrar las piernas. Pues hoy vuelve a nuestras vidas la misma mujer, la actriz y cantante holandesa de origen croata Tatjana Simić, que a sus 49 añazos y medio ha posado para Playboy demostrando que el tiempo ha sido extraordinariamente benévolo con ella y que está tan buena, o quizá más, que cuando tenía 23 años.
Videoclip: Brodinski – Dance Like Machines
Recuerdo que una década los videoclips “demasiado” (nótense las comillas) sexualizados eran motivo de controversia y escándalo, y eso que mostrar un pezón era algo impensable en el medio. Últimamente la cosa ha cambiado mucho, ya sea por la profusión tecnológica que permiten a cualquiera grabar un buen videoclip o a Internet, que es capaz de convertir el vídeo más marginal en un viral con millones de reproducciones. Esto es caldo de cultivo para la libertad creativa, y la libertad lleva siempre irremediablemente a las tetas y lo culos. Somos así. Veamos el último ejemplo: la estupenda pieza en vídeo que acompaña a Dance Like Machines del DJ de neo rave francés Brodonski.
