La proporción de armas de fuego en Norteamérica es algo que todos conocéis bien a tenor de las últimas polémicas al otro lado del charco. Las estadísticas hablan de 88 armas por cada cien habitantes, una salvajada absolutamente brutal que suma cerca de 270.000.000 armas en manos de civiles. En Rusia los números son otros: nueve armas por cada cien habitantes, por debajo incluso de la cifra española de diez. A mucho nos sorprende esta moderación sabiendo lo generalmente zumbados que están en los territorios de la antigua Unión Soviética, pero parece que esto está en vías de cambiar: aquí un montón de chavales en la escuela rusa haciendo las prácticas de un crédito variable.
Bizarro
El show de Pavel Petel
Era un caluroso agosto, el del año pasado en concreto, cuando Fogardo dio con uno de los tesoros más infravalorados de todo internet. Aquel día conocimos a un hombre único, un ser inimitable, un ejemplar fascinante. Se llamaba Pavel Petel y era un ucraniano que abandonó su pueblecito en el campo para irse la metrópolis Moscú y convertirse en la princesita que siempre quiso ser. Sus fotos eran la puta demencia, pero hoy hemos descubierto que el tío también tiene un espectáculo en directo. La cosa es bien sencilla, solo se necesita: un local de ambiente donde no lo maten a puñaladas, un toro mecánico con forma de polla y un culo perfectamente depilado.
El bizarro origen del Harlem Shake
En Noruega pueden estar muy orgullosos de su capacidad de exportar cultura. No solo popularizaron el black metal y la quema de iglesias, sino que ahora se ha descubierto que el Harlem Shake (esa famosa tontería viral con gente bailando de forma absurda, ya sabéis) nació en la fría Escandinavia. Quién lo iba a decir, eh. Y si el baile que se inventa la gente para su propia versión del Shake ya os parecía perturbador en muchas ocasiones, hoy vais a flipar con el movimiento seminal que terminó generando indirectamente la vorágine: unos noruegos locos haciéndole humping (frotándole la banana, para que nos entendamos) a lo que vendría siendo Noruega, en general.
Los peligros del squirt
Creo haber visto ya más de un vídeo en el que algún buen hombre con desafortunada puntería se lanza un lefazo a su propio rostro sin querer. De hecho ya publicamos en su día uno en el que era la damisela en cuestión la que acertaba el disparo terriblemente para cómico resultado con un headshot de trayectoria perfecta. Lo que nos faltaba por ver ahora era un caso parecido trasladado al mundo de la mujer y su particular forma de correrse: el squirt. No es difícil encontrar vídeos de señoritas corriéndose en su propia cara, pero aquí la idea es la sorpresa de que suceda sin querer y la hilarante reacción de las protagonistas.
Misha, el hombre que arreglaba tatuajes
«¿Estás avergonzado de algún tatuaje antiguo? ¿Estás decepcionado con los dibujos en tu piel? ¿Terminó de pronto aquella relación que parecía para toda la vida? ¿Te gustaría recibir más cumplidos y ser más feliz? Mi nombre es Misha Zeev, soy el dueño del salón de tatuaje Casa del ReDespertar. Estas son mis habilidades: uno, tengo mucha destreza en el arte del tatuaje; dos, soy muy trabajador e invertiré horas en asegurarme de que recibas el mejor dibujo; tres… dejadme mostraros mi trabajo. Yo no tapo tatuajes feos, los reimagino.» Obviamente todo esto es una broma obra del publicista Rami Hachache y, poquita broma, el amigo Mischa es su padre con su verdadero acento.
Chupa que yo te aviso, el helado del verano
Sharla es una joven estudiante norteamericana que ahora mismo está residiendo en Japón, y como a casi todas las norteamericanas de su edad su mayor afición es llamar la atención, cosa que satisface en un canal de YouTube bastante frecuentado en el que cuelga sus vivencias y aventuritas en el país del sol naciente. Por eso seguramente cuando estaba de compras y vio cierto producto en la sección de congelados le hicieron los ojos chiribitas de pensar en el vídeo que podría grabar mostrándolo a sus suscriptoes, y así lo hizo. Efectivamente, el helado se llama Helado de condón, tal cual, y parece que le gusta derretirse de forma bastante… precoz.
Los otros Pistorius
Ya estamos un poco cansados de Oscar Pistorius y de su flojo gatillo, sobre todo si miramos más allá de la crónica de sucesos y nos percatamos de que las personas “diferentes” que han sido aceptadas en el olimpo de la fama se lo han tenido que ganar con logros deportivos o intelectuales. Así que ahí van algunas fotos de gente “diferente”, retratos tomados por un artista llamado George Dureau, que nació en Nueva Orleans en 1939 y aún vive. A la manera de las esculturas de la Grecia clásica, su obra muestra que en el siglo XX ya está todo hecho y que solo nos queda construir sobre los cimientos de antiguos visionarios.
Buscando príncipe desesperadamente
Alguno seguro que todavía se despierta a media noche, sollozando y entre sudores fríos, recordando aquel loquísimo videoclip de los Yellow Books en el que la gente se morreaba con su perro como si no hubiera un mañana. Era el horror, pero quizá lo de hoy lo supere por muy poquito si realmente el ejemplar que palpita y permanece impertérrito entre las manos de la chica es de verdad y está vivo y, ay, húmedo. El anuncio es de un servicio de citas online que juega con el clásico del sapo que se convierte en príncipe y lo literaliza hasta mucho, mucho más allá del buen gusto. Frescura u originalidad, eso sí, poca.
Contenido extremo: el coño absurdo
Desconozco el nombre de la señorita que protagoniza la siguiente pieza amateur (he leído por ahí que es alemana, pero eso es todo lo que sé) pero algo me dice que debe de ser bastante conocida en ciertos círculos muy concretos relacionados con el bondage y las prácticas extremas. Si no es así, debería, porque la morfología de su coño monstruoso y gigantesco y su asombrosa cpacidad de carga hacen que la simpática analogía de la batcueva quede en ridículo. Es algo grotesco, brutal. Os aviso ya: para la mayoría de lectores lo que sigue no es ni agradable, ni bonito, ni excitante; más bien todo lo contrario. Luego no quiero lloriqueos.
La dildeadora casera, de Francesco Morackini
Francesco Morackini es uno de esos artistas de nueva hornada que utilizan sus conocimientos como diseñadores industriales para dar a luz ideas y conceptos que expresen su mensaje artístico. Una de sus últimas creaciones es brillante: el Dildo Maker, presentado como si de un producto Apple se tratase, viene a ser una especie de artilugio capaz de convertir cualquier objeto alargado en un consolador totalmente funcional. La idea viene de aquellos antiguos sacapuntas con maneta y la idea es esculpir de forma rápida un glande en cualquier cosa para convertirla en un objeto de placer. El concepto se cuestiona la relación entre las personas y los productos manufacturados en la sociedad del consumo.
El mundo musculado de Kurt Tallaert
El bodybuilding o fisioculturismo lleva generaciones establecido como una actividad a medio camino entre la disciplina deportiva, la modificación corporal y el concurso de belleza. Hay quienes lo toman como un estilo de vida, como un culto a su propio cuerpo en definitiva, pero en general es algo que quienes estamos fuera del mundillo nunca lograremos comprender. El artista belga Kurt Tallaert ha querido hacernos reflexionar sobre el asunto extremando el lado más inquietante de este tema con su obra Bodybuilder’s World, una serie de fotografías retocadas digitalmente donde se muestra cómo sería el mundo si todos rindiésemos culto a nuestra musculatura; cómo serían los niños, las mujeres, las familias…
Resolver un cubo de Rubbick con los pezones
La última vez que intenté resolver un cubo de Rubbick debía de tener trece años y terminé por tirarlo a lo más profundo del trastero cuando me di cuenta de que la vieja táctica de cambiar las pegatinas de sitio no iba a funcionar. Ahora hay gente que los hace en veinte segundos, que son capaces de resolverlos con la punta de pito casi literalmente. De hecho el tío del siguiente vídeo ha dominado un arte tan doloroso como conseguir completar el rompecabezas usando, damas y caballeros, los pezones. Tened por seguro que cuando se aburra de esto, llegará el momento en que se baje la bragueta y, entonces sí, haga algo impresionante.
