Un poco pronto para estar pensando ya en regalos de Navidad, ¿no? Pues sí, pero imaginad la cara de cualquier crío al recibir un regalo como este que ha diseñado, patentado y piensa comercializar muy pronto, con sus dos cojonazos, la compañía japonesa de vehículos experimentales de ocio y robótica Sakakibara Kikai. Se llama Kid’s Walker Cyclops y viene a ser, sin andarnos con muchos rodeos, el primer robot mecha que se venderá al gran público, que se desplaza con unas ruedecillas y posee tanto una pinza como una broca falsa en sus dos brazos móviles. Ah, ¡y está fabricado pensando en que lo piloten niños! Como diría Ripley: «Aléjate de ella, puerca.»
Bizarro
Borracho vs. zapatillas: una dramática odisea
Los borrachos son una raza temporal, aunque algunos vivan muchas horas del día a su abrigo, absolutamente fascinante. Los domingos lluviosos y aburridos son ideales para pasarse la tarde viendo vídeos de borrachos luchando contra la despiadada ley de la gravedad o por seguir pareciendo un ser humano adulto sin problemas severos en el sistema nervioso. El último que vimos perdió esa batalla en pleno aeropuerto, rodeado de espectadores, y aunque el de hoy vive su drama en solitario resulta increíble fijarse en la posición del solo y darse cuenta de que el tío, sea quien sea, invirtió una mañana entera juntos a ese almacén peleándose con sus zapatillas y con solo Dios sabe qué.
Menú de hoy: Pimiento fantasma y The Source
¿Conocéis a Chuck from the Bronx? Es un tarado italoamericano que ha ganado cierta notoriedad en su canal de YouTube a base de aceptar retos contra sus capacidades estomacales que podrían tumbar a un rinoceronte. Ha comidos picantes estratosféricos, ha bebido en un trago más grados de alcohol de los que consumimos algunos en un año y hasta se ha tragado cosas podridas. El último reto no tiene desperdicio: no solo se come un pimiento fantasma (también llamado Naga Bhut Jolokia, el más picante del mundo) calificado con cerca de 1.000.000 en la escala Scoville del picante, y luego se destruye la puta boca chupando una salsa llamada The Source, puntuada con 7.500.000 unidades.
Barbie y Ken se ven en persona… y se odian
Veníamos siguiendo la historia de ambos, Valeria Lukyanova, la ucraniana que tiene como meta en la vida parecerse a la muñeca Barbie; y Justin Jedlica, un neoyorkino empeñado en ser igual que Ken a base de cirugía. El caso es que una revista organizó el encuentro entre ambos hiperfreaks y el resultado no fue precisamente el esperado. «Es todo maquillaje, eso llevan haciéndolo las drag queens desde hace años», afirmaba él sobre la Barbie de carne y hueso; «se ha pasado con los labios», opinaba la joven. El encuentro queda claro que no pudo ser más frío, y es que salta a la vista que a Justin no le interesan mucho las mujeres.
Expresionismo erótico con Marc Blackie
Creo que es la tercera vez que acudimos a la obra de este artista londinense, pero es que lo cierto es su obra nos tiene anonadados. Tanto en fotografía como en vídeo, y también a la hora de elegir modelos y desarrollar un concepto extrañamente erótico, el fotógrafo ha demostrado siempre una solidez y un talento insólitos para alguien que dice ser totalmente autodidacta y que descubrió su vena voyeur por casualidad. Se define como un pequeño ser anhedónico que, influenciado por gente como Hans Bellmer, Koji Wakamatsu, Georges Bataille y Richard Kern ha conseguido arraigar un estilo propio basado en un erotismo enfermizo y sombrío, pariente cercano de la pornografía más sórdida.
El abuelo del superpeatón ruso
¿Os acordáis del superpeatón ruso? Hace tiempo colgamos el vídeo en el que destroza un parabrisas sin apenas inmutarse y las imágenes abrieron un pequeño debate sobre si era fake o no. A mí sinceramente ninguno de los argumentos en contra de su veracidad consiguieron convencerme, y es que soy de esos ignorantes temerarios que normalmente se cree lo que ven sus ojos. Hoy tenemos al que podría ser perfectamente su abuelo, que no tiene la mala suerte de ser plenamente atropellado, pero sí que se lleva una hostia con el retrovisor que a la mayoría de seres humanos no nacidos en Rusia nos haría volar como poco un par de metros.
Un paseo en la bici más alta del mundo
Somos muy amigos de los paseos en bici, sobre todo si son como este, pero desde luego nos lo pensaríamos dos veces antes de montar el extraño mamotreto que han fabricado los chicos de La Bike Cult. El cacharro se llama STOOPIDTALL y mide casi 4,5 metros desde el sillín hasta el suelo. Fue construida en doce horas y de momento ya tiene el récord mundial de altura en bici, hasta que a su creador se le ocurra rizar el rizo. El paseo por las calles de Los Angeles, eso sí, me parece de las cosas más peligrosas que se podía hacer con la bici, por muy vigilado y ayudado que estuviera.
Apretón en el ascensor
Vamos a tener que empezar a cambiar la coletilla de “qué demonios pasa en Rusia” por “qué demonios pasa en China”, porque hay cosas que no son normales. Hace nada éramos testigos de una disimulada felación en el transporte público y la cosa va si cabe más lejos: la señora de las imágenes debía de ir muy mal de vientre, tanto que decidió meterse en un ascensor (ojo al dato: DE CRISTAL), agacharse mientras su marido hacía guardia y pegarse una cagada bien rápida dejando en el suelo, faltaría más, el regalito para el siguiente pasajero del ascensor. No sé qué me sobrecoge más, si la señora guarra o el esposo cómplice.
Mundo jodido: mujeres follándose a coches
Hoy me he dado un paseo por algunas páginas de vídeos amateur y he descubierto uno, el primero de esta ristra que os dejo, que me ha dejado turulato. En él vemos a una señora de muy buen ver pasándoselo bien en un coche, ella sola. No es que condujera muy rápido o el coche fuera lujosísimo, sino que estaba follándose literalmente al vehículo restregando su cueva del amor con la palanca de cambio. Y a juzgar por la forma de moverse y de suspirar, diría más bien que le está haciendo el amor. Lo sorprendente del asunto es que investigando un poco es descubierto que no es la única. Mirad, mirad.
Desnudez y surrealismo en Google Street View
Nunca imaginamos que esta invención del Diablo nos reportaría tanto material, pero desde luego una vez arrancó Street View no hemos dejado de encontrarnos cosas maravillosas. Ya hemos buscado putas por Madrid sin movernos del ordenador, hemos comprobado que el crimen no descansa ni aunque le estén echando fotos desde un coche y hasta hemos comprobado lo triste y trágica de la vida de algunas prostitutas, cuando les toca hacer un apaño rápido en plena calle. Hoy vamos a ver un poco de todo, pero mayormente desnudez accidental y momentos que ni el mejor guionista sería capaz de poner en contexto, como el tío desnudo en el maletero de un coche. Loco mundo.
El placer de la buena lectura en el metro
Ayer se celebraba en Catalunya la llamada diada de Sant Jordi, una celebración que sirve para celebrar la literatura, con puestos en las calles vendiendo libros y rosas, todo muy idílico y muy bonito. Tan bonito es que en algunas zonas ya han empezado a copiarla, pero lo que no nos esperábamos es un homenaje a la literatura en algún país asiático indeterminado. Mientras el joven mozo atiende concentradísimo a su lectura, que debe de ser la mar de interesante, su compañera se encarga de redondear la metáfora encarnando el placer de leer un buen libro, convirtiendo ese placer en algo furtivo, oculto y muy físico. Tanto como un mamadote en el metro.
Dancing Anymore, la versión pajera de Solo en casa
En mi casa tenemos nombre para muchas cosas y “la paja Maculay Culkin” es uno de ellos. Se trata de ese momento de intimidad autoerótica que a muchos nos sobreviene cuando nos quedamos solos en casa por unas horas. Y cuando eres un adolescente con las hormonas a flor de piel como el de este brillante videoclip de Is Tropical para el tema Dancing Anymore, está claro que el instinto es más poderoso que la voluntad. Se supone que le han dejado a cargo de limpiar la piscina, pero la desbordante imaginación del chaval se empeña en construir sus propias escenas. Si os pasa lo mismo, buscad un ordenador y ahí estaremos.
