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Multisesión con Jalace, la matrioska del porno

Por aquí siempre andamos a la búsqueda de señoritas que se nos pasasen del largo en su día, la mayoría de veces, eso sí, con el criterio puesto en un físico imponente en general y de un culazo enorme o unas tetas colosales en particulares. Hoy vamos a romper esa regla con una muchacha que no será del gusto de todos pero sin duda despertará el morbo entre los que sepan apreciar los cuerpecitos menudos. Con su 155 justito de estatura y su cara redonda, la rusa Jalace parece una muñeca de porcelana indefensa y frágil, pero esconde la serenidad gélida y la total ausencia de remilgos típicas de la pornstar rusa. Veámosla en acción.

Vuelve Franceska, y viene con Aletta Ocean

Llevábamos más tiempo del saludable sin disfrutar de la mejor pornstar colombiana de los últimos años y una de las damas fetiche de Orgasmatrix, así que ha sido una gran alegría volver a verla en brazos de Brazzers, valga la redundancia, prestando su ojete. Y ojo porque no lo hace con cualquier polvo improvisado: es una de las escenas más destacadas del mes en la productora americana, gracias principalmente a que Franceska Jaimes viene cogidita de la mano de Aletta Ocean, lo última diosa húngara. Es la primera vez que ambas estrellazas coinciden y el resultado sería perfecto de no ser por Jay Snake, al que la escena le viene algo grande.

Otro gran despliegue sexual de Lily Carter

No es fácil encontrar mujeres que dominen sus escenas hasta el punto de convertirse en el epicentro vibrante de un terremoto pornográfico, pero lo más complicado es encontrar a pornstars que lo hagan sin demasiados medios. Damiselas rodeadas de pollas en busca de orificios, señoritas de culos gigantes o tetas colosales, todas ellas tienen esos recursos para atraer al aspectador, pero talento de Lily Carter está más allá de los números y las medidas. Ella sola, sin ser la más bella ni tener el mejor cuerpo, y acompañada solo por un cumplidor como Johnny Sins, es capaz de decirle “déjame a mí” y llevar el peso de una escena tan simple como intensa.

A.J. Applegate, pornstar XL con un culo triple A

La primera vez que la vez, muchos creen que se trata de Kagney Linn Karter por las facciones de su rostro, su melena dorada y su actitud lasciva al follar ante la cámara. Pero lo cierto es que ahí terminan los parecidos: A.J. Applegate está labrándose una carrera en la industria del porno usando un solo ariete que tire la puerta abajo y le permita acceder algún día a la antesala del hall of fame. La apuesta es a un solo número, y no hay medias tintas, ni cirugía, ni tetas de goma ni tatuajes alt: aquí solo vale un culazo del tamaño de India y muchas ganas de explorar sus tesoros.

Trío fenomeanal: Krissy Lynn y Mackenzee

Uno de los últimos polvazos aceitosos de Big Wet Butts venía protagonizado por dos viejas conocidas de Orgasmatrix que suelen llevarse elogios muy por encima del nivel de atención que les prestamos, así que ver alinearse dos culos planetarios como estos en un mismo set de rodaje y dispuestos al bombeo anal era una oportunidad perfecta. Krissy Lynn sigue manteniéndose en la segunda fila de la élite porno americana, con margen para un salto de calidad, posiblemente de cara ya a su entrada a medio plazo en el subgénero MILF. Mackenzee Pierce llevaba años sin visitarnos y con ese aumento en sus curvas cada vez recuerda a más a la añorada Olivia O’Lovely.

Rocco la lía de nuevo: Linet, Blue y Shione

Con Rocco’s Psycho Teens #4 en nuestro poder nos ha costado un buen rato decidir qué escena era más digna de destacar en esta cinta de autor. Al final el criterio ha sido doble: uno, la única escena en la que el dios italiano del porno, Rocco Siffredi, se ponía frente a la cámara; y dos, la más copiosa y descarnada de la película, la que tuviese más participantes y el sexo fuese más desmedido. Estaba claro: el cuarto segmento es un surrelista ejercicio de porno progresivo donde Shione Cooper pone el calentamiento y Blue Angel y Linet (mitad checa y mitad cubana, proveniente del glamcore) rematan tan orgiástica jugada por todos los agujeros.

El empalador Lex Steele contra Brooklyn Lee

El debut como director de Lexington Steel para Evil Angel era un acontecimiento que los críticos del porno venían esperando desde hace tiempo: ver combinadas las condiciones del veterano negrazo (25 años en la industria) con el equipo técnico y el plantel de señoritas cachondas disponibles para la productora más obsesionada con los ojetes. El resultado se titula Lex Turns Evil (“Lex se vuelve malo”), se publicó hace unos días y en él quedan rubricadas algunas escenas francamente colosales que iremos desgranando estas semanas. Empezamos con la segunda sesión, un empalamiento anal con otra mujer que también es primeriza en brazos de Lex: la actriz revelación 2012 Brooklyn Lee.

El primer anal de Zoey

La cosa avanza lenta este 2013 en lo que se refiere a estrenos anales, cuando curiosamente el último trimestre de 2012 fue una asfixiante avalancha de pollazos por el ojete, pero siempre hay algo que rescatar. Un caso destacable se publicó hace poco: Jules Jordan pillaba por banda a la cuasi novata Zoey Monroe —una representante clásica de lo que los americanos llaman girl next door, la vecinita tímida— y además de pagarle casi le hacía un regalo: recalificar su discreto arranque en la industria con una escena que, como debut anal, es de lo mejorcito que se ha rodado en lo que va de año. Próximamente, por cierto, su primera doble penetración.

Melody Jordan bajo la tiranía de la acrobacia

Volvemos a uno de los actores porno que nos caen más simpáticos últimamente, seguramente por aquello de ser un tipo al que no se le suele hacer ni puto caso en las galas de premios por muy bien que haya rendido ese año y un poco también porque tiene una vida ejemplar: casado con una pornstar que solo trabaja con él y dueño de una productora que puede permitirse poner en nómina a cualquier pornstar. La presa de hoy del acróbata Ryan Madison no es de las caras, pero hay quien no duda en situarlo como una promesa con mucho futuro: la Molly Ringwald del porno, Melody Jordan, ciertamente apunta maneras.

Masajes al estilo checo con Rita Argiles

Hoy veremos a una de esas pornstars checas que han pasado volando bajo por el porno europeo, indetectables para el poderoso pero no infalible radar de Orgasmatrix. La damisela se llama Rita Argiles (aunque también se la conoce como Emmanuelle o Romy), tiene unas tetas naturales de Primera División y, aunque ha paseado sus atributos por Reality Kings y Nubiles, parece que últimamente se ha afianzado como masajista habitual en Massage Rooms, una web del productor Dane Jones a medio camino entre la fórmula de FuckedHard18 y el glamcore.

En Lisa Ann hay sitio para todo el mundo

Con dos orificios que deben de haber alojado incontables pollas a lo largo de toda su carrera, Lisa Ann sigue prestándose a todo tipo de marranadas con tal de seguir copando los primeros puestos de las listas de MILFs favoritas de los pornófilos. Y es que estamos ante una pornstar que el año que viene cumplirá la friolera de dos décadas trabajando en el negocio, así que llegados a esas cifras el respeto supone una obligación, sobre todo si sigue manteniendo el ritmo y el físico, por maduras que estén sus carnes y sus implantes, con escenas como la que sigue: un trío con Erik Everhard y Mick Blue con doble penetración.

Valentina Nappi: el tango del pollazo anal

A estas alturas de la película nos extrañaría que la mayor estrella europea del momento —y promesa de superestrella internacional a corto plazo— Valentina Nappi se negara a hacer algo en cámara. La italiana perfecta se las ha visto ya de todos lo colores en los escasos ocho meses (¡OCHO MESES!) que lleva en la industria, y en todas ha demostrado un hambre de sexo y un carácter lascivo fuera de toda discusión. Supongo que una vez te ha follado Rocco Siffredi, lo demás es cuesta abajo, pero desde luego no tiene que ser fácil enfrentarse a una escena de sexo anal con el descomunal miembro del británico Danny Dong. Valentina ni se despeina.